“En política se gobierna desde los medios”, es una frase común para quien detenta el poder, que revela la importancia que tienen los espacios o empresas ligadas con la obtención, tratamiento y difusión de la información de interés general.

Es el estado con más universidades per cápita en México, 486 para ser exactos, su principal ciudad alberga a la mayoría y en muchas de sus calles se observan centros educativos a los que acuden decenas o cientos de alumnos, quienes ahora encabezan manifestaciones para exigir seguridad y justicia.

Han regresado a la escena pública, su trayectoria política es innegable, ambos son figuras de peso al interior del Partido Demócrata, simbolizan otro estilo de gobernar, pero sólo uno ellos abanderará el proyecto que buscará llegar a la Casa Blanca.

Es el estado con más universidades per cápita en México, 486 para ser exactos, su principal ciudad alberga a la mayoría y en muchas de sus calles se observan centros educativos a los que acuden decenas o cientos de alumnos, quienes ahora encabezan manifestaciones para exigir seguridad y justicia.

La política está llena de códigos y prácticas de todo tipo, pero también, es una actividad paradójica que por un lado se encarga, a través del parlamento, de aprobar las leyes que regirán a una sociedad y por el otro, de romper el espíritu de la constitución o su equivalente.

No hay en México una profesión que sea más redituable que la política, una actividad que permite a quien la ejerce, un ingreso y prestaciones superiores al de otros trabajos que implica también, poder, reconocimiento y quizá, impunidad permanente.

Poco le duró el encanto. A diez años de su formación y cinco años de su registro, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) enfrenta la peor crisis de su corta historia, derivada de las pugnas internas por el control del Comité Ejecutivo Nacional.

En diciembre pasado, la guerra contra el narcotráfico en México cumplió trece años, un largo periodo que ha dejado 250 mil muertos y también, secuelas y daños en muchas personas que en la actualidad son difíciles de saber, debido a que varios casos se encuentran en desarrollo y principalmente, por la falta de un estudio cualitativo de parte del Estado. 

Nadie, absolutamente nadie está preocupado por ese tema que compete a todos, lo mismo a gobiernos que a dirigentes, a compañías, organizaciones o personas en general, es decir, lo ignoran u omiten en los discursos, leyes, políticas públicas, etcétera.

Desde hace varios años fue señalado por su –presunto- vínculo con el narcotráfico, específicamente con el cártel de Sinaloa, asimismo, se le acusó de espionaje, maquinar montajes televisivos y hasta perseguir a periodistas para asesinarlos.

Parametría lo coloca con 75 por ciento (%), El Financiero le da 68 % y El Universal ubica con 59% el buen desempeño de Andrés Manuel López Obrador como presidente de la República, cifras que varían pero que en lo general muestran una calificación positiva para una figura que polariza y que ejerce el poder en condiciones difíciles.

La revolución mexicana fue un movimiento armado que, entre otras cosas, buscó el cambio de régimen y organizar elecciones libres, ambos propósitos se cumplieron de manera parcial, pero a más de un siglo de distancia, algunos pendientes siguen sin resolverse.

En diversas ocasiones se han realizado análisis sobre las características políticas que tiene México, una nación con tal complejidad en su diseño institucional que hace difícil su conducción, integración y coordinación, pero que ha sorteado obstáculos a lo largo del tiempo.