Fue en 1997, cuando por primera vez la izquierda le ganaba al PRI la jefatura de gobierno del Distrito Federal, antes llamada Regencia Capitalina, cuyo cargo era nombrado por el propio presidente de la república, pues no había elecciones, el último regente, fue Oscar Espinoza Villareal.

Los gobiernos de México, en su mayoría han sido guiados por políticos corruptos y ambiciosos. En una frase que acuñó unos de los presidentes más admirados del México del siglo XX, Adolfo López Mateo fue: “La Revolución Mexicana fue la Revolución perfecta, pues al rico lo hizo pobre, al pobre lo hizo pendejo, al pendejo lo hizo político y al político lo hizo rico”.