¿Qué hacer con la catedral de París? ¿Honrar las ruinas o calcar la historia? Hay ejemplos buenos y malos para cada opción: el vacío de Hiroshima, el cartón-piedra de Varsovia, el éxito de Reims o Dubrovnik... Pero arquitectos e historiadores se inclinan por reconstruir por una cuestión de significado.

El siglo XIX consagró a la catedral de París como modelo para los artistas y el XX confirmó esa fascinación en la que participaron creadores como Manet y Picasso o Matisse y Hopper. Miles de pintores tomaron su extraordinaria rotundidad como motivo para sus cuadros

Durante décadas, el ser humano ha temido el momento en el que el sexo y el amor sean realidades ajenas la una a la otra. ¿Ha llegado ya ese día? Novelas como Sudor de Alberto Fuguet y Mañana tendremos otros nombres, de Patricio Pron, retrata esa realidad.

No pueden dejar de mirar hacia arriba. Desde hace una semana, a Consuelito y Juan lo único que les interesa es lo que pasa a 40 metros de altura, en el monstruoso edificio que tenemos justo enfrente. Aquí, las grúas poco a poco van dejando ver el rostro de una mujer con una flor en el pelo, un niño con los brazos cruzados, un caballo multicolor, una guitarra española que roza las nubes... En definitiva, un paisaje mágico que ellos mismos han contribuido a pintar y que en breve dará una nueva vida al antiguo silo de Calzada de Calatrava.