«La señora Dalloway dijo que ella misma compraría las flores». Si se hubiera encargado Blanca Portillo, escogería un ramo de rosas blancas. «Mis favoritas». Carme Portaceli habría elegido hibiscus. «Es que soy muy mediterránea», dice la directora. Ambas posan finalmente con ramos de siemprevivas. «Las vamos a utilizar esta tarde en el ensayo para que nos den suerte», dice Portaceli, antes de llevar a la actriz hasta un palco para ver el escenario del Teatro Español, donde los operarios han desnudado sus tripas: se ven las poleas, cuerdas y todos los engranajes que mueven las escenografías. «Me encanta, es algo que no suelen ver los espectadores», exclama con admiración Portillo. La pared frontal de ladrillos, habitualmente tapada por los decorados, se ha pintado de un blanco muy Castellucci sobre el que los técnicos proyectan algunas imágenes. Está claro que la adaptación de Mrs. Dalloway que preparan ha abandonado el Londres de entreguerras y vive en el siglo XXI.

'Nuclear', el cuarto disco en solitario del ex Pereza, es un viaje al centro de las cosas, empezando por su propia intimidad. También es una reflexión crítica -la primera en su carrera, proclama- sobre la "censura brutal" y las "prohibiciones"

¿Qué se necesita para eternizar un venado en una caja? Fácil: un puñadito de pelos de gato. Es algo que sabe bien la guerrerense Bertha Miranda García, una creadora que a sus 29 años es ya maestra en el oficio de laqueado y dorado que hay detrás de las famosas cajitas de Olinalá.

"Mira, esto es muy sencillo, tienes que elegir entre el Ministerio y la vida". Así le respondió Gabriel García Márquez a Jaime Abello, el presidente de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) fundada por el Nobel, cuando éste le pidió que le guardara el puesto mientras ejercía un el cargo de ministro que le había sido ofrecido por el vicepresidente de Colombia, Gustavo Bell, en 1998. La "vida" era, evidentemente, la FNPI, y su tarea de promoción y defensa de las buenas prácticas en el periodismo. Dejar el periodismo era renunciar a la vida.