En entrevista para El Sol de México el periodista señaló que "la contracultura siempre había sido incómoda en cualquiera de sus perspectivas"

 

(Fernanda Avila) México se despide del llamado promotor y/o impulsor de la contracultura en nuestro país: Carlos Martínez Rentería perdió hoy la vida y con él se lleva más de tres décadas en las que su trabajo permitió dar a conocer las voces contraculturales nacionales.

 

Martínez Rentería estudió teatro en el Instituto de Arte Escénico y periodismo en la Escuela Carlos Septién García para luego llegar a los medios de comunicación donde tuvo gran presencia como en El Universal (de 1984 a 1995), El Nacional El Financiero, Milenio, Play Boy, Siempre! y Cáñamo España.

 

De 1988 a la fecha fue cofundador y director de la revista contracultural "Generación", donde hizo frente a la censura y habló de las libertades que le interesaba reivindicar. Incluso para Martínez, la censura era una de sus mejores formas de publicidad, por lo que no fue un problema para él.

 

En entrevista para El Sol de México el periodista señaló que "la contracultura siempre había sido incómoda en cualquiera de sus perspectivas pues nunca había sido militante de ningún partido político o a una dinámica gubernamental.

 

Además fue fiel seguidor del espíritu libertario y disruptor de los textos y las fotografías de otras publicaciones Moho y el suplemento Sábado, lo que fijó su postura de mirar hacia el otro lado, hacia donde la mayoría nunca veía: las culturas marginales, alternativas; la incorrección política y las libertades sexuales.

 

De 2001 a la fecha, escribió la columna “Salón palacio” en el diario La Jornada y fue coeditor de la revista Cáñamo-México, de 2015 a la fecha también.

 

Fue coeditor y coordinador de 15 antologías, entre ellas Cultura Contracultura (Plaza y Janés, 2000), La cresta de la ola. Reinvenciones y digresiones de la Contracultura en México (Generación 2009), Charles Bukowski Revisited, de Juchitán a Los Angeles (Generación, 2010), Cultura de la drogas en México (en coautoria con Leopoldo Rivera, CUPIHD 2011), La utopía posible. Periodismo por la despenalización de la drogas (Cáñamo, CUPIHD, Pulquería Insurgentes, Generación, 2012).

 

Y como poeta publicó, los poemarios Barbarie (Editorial Moho, 2011), De las mujeres y el no tiempo (Sindicato de Editores Independientes, 2013) y Polvos Blasfemos (Amargord, Madrid, 2014).

 

Además, dirigió el Congreso Nacional de Contracultura (2003- 2013) y fue activista por la despenalización de las drogas desde 1996, donde con su libro "La Bruja Blanca" puso sobre la mesa el debate de hacer legal el uso de la cocaína.

 

Actualmente, coordinaba las actividades culturales de la pulquería Los Insurgentes y según sus palabras: era un fiel degustador de sustancias prohibidas.

 

Siempre irreverente y con un talento innato para ver la otra cara de la cultura, así es como será recordada la figura de Carlos Martínez Rentería.