“Visión sin acción es un sueño.

Acción sin visión es una pesadilla” Proverbio Japonés

 Ahora, las restante 5, que completan las 10 para una investigación en Políticas Públicas.

6. El cuestionamiento de investigación. No es formular preguntas instrumentales, sino construir una malla de explicación de la realidad bajo la forma de hipótesis susceptibles de ser verificadas por la encuesta definitiva. Es aquí donde se construye el objeto de investigación, gracias al cruce de los resultados de la encuesta exploratoria, con preguntas teórica. Es útil redactar un texto con las ideas y precisar la articulación entre el referencial de investigación y las preguntas empíricas que la pre-encuesta genera.

7. Depuración sistemática de la literatura especializada. Toda política pública genera (directa o indirectamente) gran número de documentos escritos que hay que conocer: Notas y documentos internos de la administración, discursos y tomas de posición de ministros o responsables políticos, circulares, proyectos de ley, decretos, transcripciones de debates parlamentarios, informes de comisiones del Parlamento… Aquí, se depura -sistemáticamente- la prensa especializada: ministerial (boletines de información) profesional (periódicos sindicales/gremiales) cuasi-profesional (periódicos especializados en un campo) o la prensa asociativa. Y es que poca Información queda secreta, salvo el caso de políticas públicas de defensa. Los actores (políticos o responsables profesionales) dicen y escriben casi todo lo que el investigador necesita saber. Lo que hay es que seleccionar de entre esa información más o menos contradictoria, difundida por todas partes y que forma “un ruido de fondo” considerable.

8. Entrevista con los actores de la decisión. Encontrar las personas que participaron en la puesta en marcha y/o aplicación de la política pública: hombres políticos, funcionarios públicos, representantes de grupos profesionales y/o asociaciones, trabajadores sociales, militantes políticos…Considerando tiempo y dinero disponibles, es mejor excederse que pecar por defecto. La entrevista da menos información pues la memoria de los interlocutores falla, confunden las fechas y tienen la tendencia a reconstruir a posteriori su papel en la decisión, en caso de fracaso (para minimizarlo) y en caso de éxito (para valorizarlo). También, modificar su discurso en función de los supuestos deseos del investigador. El funcionario que cambia de puesto tendrá la tendencia a reconstruir la historia de la decisión, en función de sus nuevas responsabilidades.

Se entiende, entonces, por qué las dos técnicas (depuración de la prensa y entrevistas) se deben utilizar paralelamente. La entrevista permite decodificar la acción de los decisores y jerarquizar la masa de información recolectada durante la depuración de la prensa y de los varios tipos de texto. Al contrario, la lectura de la prensa, permite dar una fecha precisa y averiguar las afirmaciones de los actores de la decisión.

9. Lectura de la literatura científica. Es un poco arbitrario hablar de una “etapa”, pues en realidad, este proceso acompaña todo el trabajo de investigación. Pero es útil recordar la necesidad de un barrido -lo más amplio posible- del campo de estudio propiamente dicho, porque es la forma como tiene el investigador de escapar al encerramiento en el discurso de su objeto de estudio que lo amenaza en este momento. En efecto, en la medida en que el conocimiento del campo aumenta y crece la familiaridad del investigador con los actores, se vuelve mayor el riesgo de adoptar su lenguaje y de perder su distancia crítica frente al objeto (eso no impide al investigador tomar posición frente a tal o cual política pública, pero esto es otro problema). Por las mismas razones, en esta etapa es bienvenido el hecho de recurrir a una perspectiva histórica.

10. Redacción del documento final. Bien sea que se trate de un informe, una tesis o una memoria, es siempre la ocasión para proceder a una nueva evaluación de las hipótesis iniciales, para volver a centrar el cuestionamiento a la luz de los conocimientos adquiridos en cuanto al funcionamiento efectivo de las políticas públicas estudiadas y definir de nuevo su referencial de investigación, antes de lanzarse a nuevas aventuras.

El momento estratégico de la investigación sobre políticas públicas, es donde se articula –por una parte- un cuestionamiento de investigación articulado alrededor de un enfoque teórico, (por consiguiente, de conceptos) que sólo permite superar el discurso de los actores que intervienen en el campo de estudio y por otra, la puesta en marcha de una encuesta metódica coherente, frente al cuestionamiento (objeto de investigación). Hay una inevitable distorsión entre el tiempo de la decisión política (corto) y el tiempo de la investigación (más largo) cuyo desfase es fuente de malentendidos entre actores/investigadores y se atenúa, con un mejor conocimiento recíproco.

Por no conocer estos 10 pasos, muchos candidatos aseguran que cuando un abogado enloquece, siempre pierde el juicio….y éste lo había perdido ya 10 veces…