Que pronto se olvidan cuando eran oposición y con qué rapidez se acostumbran a ser gobierno, la frase viene como anillo al dedo, después de las protestas que generaron los cuestionamientos de la senadora Lili Téllez, al más famoso epidemiólogo Hugo López Gatell, sensible debió salir el responsable de combatir el coronavirus en México, para que el presidente de la cámara alta se viera obligado a cancelar la comparecencia, en el que el funcionario lo estaban arrollando por el mal manejo de la pandemia.

De los enredos de la dirigencia interina de MORENA para designar a sus líderes nacionales Presidente (a) Secretario (a), se pasó a los enredos del TEPJF y de estos al INE, nadie saldrá ganado de esta incursión legal de las autoridades electorales federales en la vida interina del MOVIMIENTO – PARTIDO, que no sabe resolver sus asuntos propios.

Un par cartas movieron este fin de semana los entretelones políticas del presidente de México, son dos cartas de reclamo y de desilusión que no llegan de sus detractores de la derecha de los conservadores, de los neoliberales o de los fifís o de cualquier otro calificativo según el inquilino de palacio.

Como “grave error histórico” y engaño al pueblo de México, califica Muñoz Ledo (Porfirio) el hecho de que no se lleve ante un Juez a los tres expresidentes (Salinas, Calderón, y Peña), señalados por Lozoya en el documento escrito (63 cuartillas) que  junto a videos (15 horas de grabaciones) ha entregado al fiscal general del país (Gertz Manero) como pruebas en su calidad de testigo colaborador, de los escandalosos casos de corrupción en México, durante los gobiernos neoliberales (de Salinas y Peña) y que involucran también a los candidatos perdedores en la contienda presidencial del 2018 (Anaya y Meade), así como a un listado grande de funcionarios y legisladores del PRI-PAN que se desempeñaron en el Gobierno Federal pasado (2012-2018).