EL acto que ayer realizo la dirigencia de Morena y su “elite gubernamental” en la ciudad de Toluca, el cual le llamaron “Unidad y Movilización”, en donde estuvieron 3 de los 4 suspirantes a la candidatura del 2024, (Claudia, Adán, y Marcelo) tiene un gran significado político electoral, su jefe de ellos Andrés Manuel, empezó con la primera jugada del tablero de ajedrez político ir al epicentro del llamado grupo “Atlacomulco” cuna de la elite priista nacional ,a retarlos públicamente al decirles que van a perder la elección de gobernador para el próximo 2023, y de paso la elección presidencial del 2024.

 

A los Morenistas, se les veía muy envalentonados en sus discursos en donde, el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, aprovecho el escenario y les leyó la cartilla a los presidenciables presentes al decirles la forma y el método de la encuesta único válido para elegir al mejor posicionado entre el “pueblo”, según él.

 

Por el otro frente hoy se dice que tendrán su cónclave de 10 expresidentes nacionales del PRI, con el que parece ser el enterrador del PRI, “Alito” Alejandro Moreno, quien no encuentra la jugada ideal ni la fórmula que pueda derrotar a todos los candidatos de Morena, porque en esta última elección del 5 de junio perdieron 4 a dos y para “Alito” fue un 5 a uno y los más llamativo es que en la elección de gobernador en  Quintana Roo, el PRI al no poder alcanzar el 3% de la votación, lo que hace que pierda su registro como partido político local, y a PRD le paso lo mismo en cuatro estados.

 

Las “oligarquías” que dirigen a los partidos políticos, de oposición se han propuesto cavar su tumba política, y de paso acabar de dividir el país en dos, los que están con ellos y los que están con Andrés Manuel y su partido político Morena, en esta dualidad no cabe ninguna idea que se acerque a la pluralidad democrática, o sea todo o nada dependiendo siempre de un solo hombre, quien ha enmarcado su ideal de “obediencia ciega o traidor a la patria”.

 

Los tres partidos políticos PRI, PAN,PRD, que hoy confunden en una estrategia aritmética basada en la pura suma de votos, olvidando programas, ideologías y trayectorias históricas le han regalado a Andrés Manuel, el argumento perfecto para encarnar esa polarización pétrea entre los que están en contra de Andrés Manuel y quienes lo adoran.

 

Bajo este escenario nada fácil, y si complicado para las “oligarquías” partidistas opositoras al nuevo “régimen populista” que ha impuesto Morena, tiene su última oportunidad que es en la elección del 2023, en donde se renovaran solo dos gubernaturas que tienen un fuerte sello priista como lo es el Estado de México y Coahuila, si llegan a perder todo estarán en la antesala de desaparecer de la vida política del país el PRI y el PRD.

 

Con este panorama complicado para unos y fácil para otros, como electores nos queda estar muy atentos y vigilar como se desarrollan las estrategias electorales por venir, por que como dice el refrán popular que en "Política, no hay nada escrito", para nadie.