falló en su intentona de dar acallar a la Fiscalía independiente de Nuevo León, salió a comprar diputados del PAN y del PRI para conseguir a ‘billetazos’ una mayoría legislativa que no ganó en las urnas.

 

No le alcanzó y también fracasó, ahora intenta dar manotazo entre la jerarquía del PRI para dictarle a ese partido de oposición quién debe ser el interlocutor con el gobierno de M.C la escena de la reunión de la pasada semana, en Palacio de Gobierno de Nuevo León, no podía ser más vistosa.

 

ex gobernadores dos del PAN, un ex gobernador del PRI y un secretario del Grupo de los 10. Fernando Canales, Fernando Elizondo, Benjamín Clariond  y Jesús Viejo. No asistieron o no fueron invitados los priistas Sócrates Rizzo, ni Natividad González Parás, ni Rodrigo Medina.

 

En una mesa con mayoría panista, el gobernador de Movimiento Ciudadano pidió que le quiten a Francisco Cienfuegos como interlocutor del PRI ante su gobierno.

 

en su lugar, sea designado el alcalde de Apodaca, César Garza. El efecto que buscaba Samuel García, podría resultar contraproducente. uno, porque como gobernador de Nuevo León no tiene entre sus atribuciones el de elegir quién va a ser su interlocutor del PRI, del PAN o de cualquier partido opositor. dos, porque al atacar a Francisco  Cienfuegos lo está blindando.

 

¿O acaso Alejandro “Alito” Moreno, presidente nacional del PRI va a permitir que sea el político naranja quien defina la ruta y el destino del partido tricolor en Nuevo León? Eso sin dejar a un lado el flaco favor que le hace a un excelente político como César Garza, a quien lo pide como interlocutor oficial del PRI ante su gobierno.

 

Desde que se estrenó el gobierno de M.C. El alcalde de Apodaca -el priista mejor posicionado en las encuestas- está convertido desde la oposición en el hombre que tiende puentes con el gobernador.

 

Pero una serie de tropiezos políticos de Samuel García dieron al traste lo que en principio parecía una tersa relación con la oposición. El primero fue el golpe que, a través de un video, le asestó el gobernador al Fiscal independiente de Nuevo León, Gustavo Adolfo Guerrero, cuestionando el manejo del caso de la muerte de Debanhi Escobar.

 

Lo que en realidad buscaba Samuel García era el relevo de Guerrero para instalar un Fiscal “a modo”. El Jefe del aparato judicial salió en un video a pintar su raya y el gobernador falló en su intentona de apoderarse del Poder Judicial.

 

Vino luego la seducción / extorsión para que, a cambio de presupuesto y obras para sus municipios, siete alcaldes del PRI y del PAN dejaran a sus partidos y se enfundaron en los colores naranja de Movimiento Ciudadano.

 

Esta intención fue acompañada por la salida del gobernador a comprar diputados locales del PRI y el PAN para arrebatarle a esos partidos su mayoría en el Congreso local, que amenaza algunas propuestas de Ley de Samuel García, Sólo pudo fichar a dos de los seis que esperaba. El Congreso permaneció en poder del PAN y del PRI. Otro tropezón.

 

Ese fallido golpe fue cuestionado por personajes como el ex gobernador panista, Fernando Canales Clariond, a quien el gobernador insultó diciendo que había sido un mal mandatario. Que lo dejara trabajar. De esa confrontación emergió la idea de crear un Consejo de Ex gobernadores, para apoyar a su novato Samuel García a tomar mejores decisiones de gobierno.

 

La primera de esas reuniones fue el viernes, pero a ella no asistieron tres de los cuatro ex gobernadores panistas. Solo se hicieron presentes dos panistas, un priista y el secretario del llamado Grupo de los 10, quien también opera el llamado Consejo Nuevo León.

 

Y en una sesión “privada”, grabada para  redes, Samuel García cuestionó la interlocución priista de Francisco Cienfuegos y pidió que fuera César Garza, alcalde de Apodaca, el puente entre su gobierno y el PRI.

 

Sin duda, los ex gobernadores panistas debieron sorprenderse, sobre todo, cuando en la mesa solo existía un priista. ¿Podía tomar Benjamín Clariond ahí una decisión así? Solo el fragmento del video de la petición priista fue difundido. ¿Existió alguna petición similar para hacer lo mismo para acabar con  el dominio que tiene la llamada Mafia Azul en las decisiones del Congreso? ¿Raúl Gracia, Chefo Salgado y Víctor Pérez -a través de Carlos de la Fuente- son interlocutores confiables?

 

Pero la pregunta relevante: ¿puede el gobernador Samuel García asumirse como jefe supremo del PRI o de cualquier partido opositor como para descalificar a quien no le gusta, porque no se acomoda a sus intereses?

 

¿Qué dirá de todo esto Alejandro Moreno, mejor conocido como “Alito”, jerarca nacional del PRI? Y lo inexplicable.

 

¿Qué necesidad había de difundir un video así, de un supuesto encuentro privado? ¿Por qué no se difundió la disculpa del gobernador al panista Fernando Canalés Clariond?

 

¿O será que no la hubo? ¿Dónde estaban Sócrates Rizzo y Natividad González Parás?

 

¿Quién vetó la asistencia de Rodrigo Medina? ¿Fue esta fallida estrategia de difusión, de una junta “privada”.