Dice la voz popular “Ten cuidado con lo que pides porque se te puede hacer realidad”, y eso es lo que podría pasarle al Presidente, el lanzó un reto singular a todos sus detractores.

No se habían calmado sus palabras de la mañanera del 29 de septiembre, cuatro días después un nutrido contingente de mexicanos que no apoyan las políticas de su gobierno abarrotaron el zócalo de la Ciudad de México.

lo de menos es debatir que si fueron mas 100 mil como dicen sus promotores o si fueron 120 mil como lo reclaman algunas organizaciones o si simplemente fueron 10 mil o 15 mil como lo dice las autoridades capitalinas.

El hecho es que la marcha del sábado sorpresiva para la mayoría, le está dando una señal al Presidente de que el malestar crece por días sobre la manera de cómo conduce la nación.

Endosada al movimiento de ultra derecha FRENAAA, el desfile de  miles de mexicanos  que se integraron por decenas otras organizaciones civiles y colectivos variados..

Sin duda entre la muchedumbre se contaban feministas trabajadores despedidos no solo de empresas privadas sino públicas, padres de niños con cáncer emprendedores pequeños, medianos y grandes que no ven en su salida la crisis y comunicadores, cineastas, y ONGs, defenestrados por el régimen.

Ya no hay manera de decir que quienes protestaban contra las políticas de la llamada Cuatroté, son los conservadores neoliberales y los fifís que se limitaban hacer caravanas de automóviles.

Y es ahí donde el Presidente tiene que escuchar cuál es el sentir de esa multitud, si acaso quiere evitar que la mancha humana del descontento crezca y su profecía de salir de Palacio Nacional se cumpla.

El mandatario tiene dos opciones frente a lo que el sábado fue evidente, una repetir su discurso reiterativo de desprecio y desdén, con descalificación para todos aquellos que no piensan como él. 

O dos entrar en razón para escuchar auténticos reclamos, los que se van haciendo generalizados, los que se van haciendo generalizados los de quienes se sienten no escuchados y arrollados por la imposición de un solo discurso presidencial.

El ocupante de Palacio Nacional, se sorprendería  de cuantos personajes de su gabinete estarían dispuestos a sumarse a la marcha.

Pero si el Presidente Lopez Obrador, vuelve a insistir en que solo su visión del País en la que cuenta, en el “yo estoy bien y el resto del mundo está mal”.

Y en volver a comparar el presente con el pasado, para cancelar el futuro se va equivocar.

Y si la marcha fue de 10,20, o 30 mil mexicanos, no dudemos que la próxima se acercará o superará la meta que el mismo se autoimpuso de 100 mil manifestantes más la baja en las encuestas para irse a la chin.,a su finca en Palenque Chiapas   

Podrá descalificar y con toda razón los radicalismos y las formas de Lozano, la cara visible de FRENAAA.

Pero lo que no puede ignorar es que, están en  todo su derecho de disentir, contra el,Lopezobradorismo, crece desde Mérida hasta Ensenada,  obligando a escuchar esos reclamos legítimos, para reencausar el rumbo el rumbo del país.

En su campaña rumbo a la Presidencia, el Presidente nos prometió que “Juntos Hacemos Historia”,

Es lamentable que dos años después el lema de su gobierno incluida la crisis de su partido MORENA, sea la de “Juntos Provocaremos Agitación”, aún hay tiempo de pacificar y construir juntos el país, por el bien de todos, por el bien de México.  

 

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