Transitar de movimiento arrasador en cuatro años para ganar la presidencia del País y el Congreso Federal, con el liderazgo de Lopéz Obrador, fue un hecho político insólito en nuestra historia de vida independiente.

 

También lo es el que durante dos años no haya logrado darse una estructura orgánica y territorial como partido político moderno que acompaña el ejercicio moderno de quien lo denomina la cuarta transformación (4t).

 

“Mucho pueblo y poca dirigencia” la denominó en forma sintética el hoy Presidente, ayer líder indiscutible del Movimiento de Regeneración Nacional.

 

Paradójico pero cierto un movimiento exitoso; un partido perdido con el poder en las manos, el entuerto a que ha llegado de no poder elegir internamente sus dirigentes, ahora está en el INE, con su encuesta que en caso de días deberá ocurrir seguramente llevarán las inconformidades de quienes tengan que aceptar el veredicto a la autoridad electoral federal, ya que de poco más de un centenar de aspirantes a los cargos (Presidencia y Secretaria General) dejará insatisfechos a muchos.

 

Como es Muñoz Ledo quien se perfila para encabezar la dirigencia, todo se puede esperar de quien es por ahora el político mexicano con mayor experiencia de vida pública y partidista (PRI - PRD) en la toma de decisiones.       

 

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