Desde el sexenio de López Portillo (1976-1982) Pemex se ha visto envuelto en temas de corrupción transexenal y escándalos políticos como botín económico público y privado

 

“Prepararnos para administrar la abundancia” frase célebre por el descubrimiento de grandes yacimientos petroleros en ese sexenio, llevo al entonces director de la empresa Jorge Díaz Serrano a la cárcel, al creer que desde allí podía disputar la presidencia de la república. De la Madrid (1982-1988) lo enjuició por la compra de plataformas petroleras con sobreprecio y el castigo fue la cárcel, para ese poderoso ingeniero y su osadía por el cargo presidencial, todo ello dentro del PRI.

 

Con la alternancia política presidencial del 2000 (FOX-PAN) el célebre PEMEX GATE que favoreció al candidato perdedor Labastida (PRI) y una multa al PRI de cerca de mil millones de pesos por el ya autónomo IFE, encabezado por Woldenberg.

 

La elección del 2018 con Peña Nieto como ganador, gracias a la injerencia de OBEDRECH a través de PEMEX y su director Lozoya, para ofrecer contratos de esa empresa ya como gobierno, o bien en la compra a sobreprecios de empresas en quiebra, como lo ha confesado el hoy testigo colaborador que ya vinculo a tres expresidentes (Peña, Calderón y Salinas) a precandidatos presidenciales del PRI-PAN, a legisladores del PRI, PAN y PRD.

 

Es hasta hoy en ejemplo emblemático de la corrupción e impunidad. Ojalá por el bien de país haya justicia.

 

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