Entre risa  burlona  frase expresada por el Presidente AMLO, se escucho resornar  en el hangar donde se encontraba el Boeing 787-8 con el el nombre de” José María Morelos y Pavón”.

 

Con el avión presidencial a su espalda, como escenografía, el Presidente  lanzó su primer ataque directo, sin que mediaría denuncia de por medio, contra el ex presidente Carlos Salinas.

 

Dijo: “A lo mejor si se hubiesen puesto Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz, Salinas de Gortari, tendría mejor apego a la realidad.

 

El presidente igualaba a Salinas con Iturbide “el emperador”, con Santa Anna, el “vende patrias”, y con don Porfirio “el dictador”, a ese nivel.

 

Hasta entonces el inquilino de Palacio Nacional se había cuidado de hacer sentir que buscaría un proceso judicial contra quien él mismo bautizo como el “innombrable”.

 

Una y otra vez el presidente López Obrador insistió tanto en campaña como en su toma de posesión que no iría por la venganza de quien consideraba el artífice del PRIAN, el concertador junto con la maestra Elba Esther Gordillo de la gran alianza con Fox, con Calderón y Peña Nieto.

 

Pero la política de abrazos y no judicialazos presumida una y otra vez hacia los ex presidentes Salinas, incluido ya se canceló en los hechos.

 

El último episodio en la apertura de esa caja de pandora se dio con la judicialización del caso de Emilio Lozoya, que en su denuncia ante la Fiscalía General de la República involucró a tres ex presidentes a Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón, y por primera vez a Carlos Salinas de Gortári.

 

En la denuncia oficial, filtrada un día después de que también se filtrarán otros videos del caso, Lozoya Austin cita por primera vez al ex presiente Salinas, bajo cuya  gestión su padre Emilio Lozoya Talhman, fue secretario de energía en el sexenio Salinista.

 

Esta es la primera denuncia que coloca a Salinas cabildeó y presionó para que Pemex indemnizará con 15 millones de dólares a una empresa con la que  Juan Cristóbal Salinas O. tenía relación con El ex director de Pemex, dijo que se encontró en un evento presidencial a José Antonio González A. concuño de Salinas y quien fue su sucesor al frente de la paraestatal a partir del 08 de de Febrero del 2016.

 

 

“Me dijo que tuviera cuidado con su concuño Carlos Salinas de Gortari, ya que quien no ayuda a sus hijos y socios los consideraba traidores, me sugirió irnos cenar con él, porque de lo contrario me seguirían golpeando en medios de comunicación, yo dije que lo buscaría, pero ignoré estas componendas”.

 

Pero esta sería no la primera sino la sexta caja de pandora que el gobierno de la 4t, abre y que se pretende vincular directa o indirectamente al ex presidente Salinas de Gortari.

 

La primera caja de pandora se abrió en mayo del 2019, con la detención de Alonso Ancira, el hombre a quien, en 1991, en pleno sexenio de Salinas le fue asignada la privatización de Altos Hornos de México, una empresa que, en los años del PAN, en el gobierno se convertiría en una caja chica electoral del PRI.

 

La segunda caja de pandora se destapo en julio del 2019, con la detención de Juan Collado, abogado de Carlos Salinas, Enrique Peña Nieto y Carlos Romero Deschamps, entre otros Collado espera sentencia en prisión, acusado de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita a través de la Caja Libertad.

 

La tercera caja de pandora se abre en agosto del 2019, con la detención de la ex secretaria de SEDESOL, Rosario Robles, acusada de desviar 400 millones de dólares a través de 128 empresas, es la misma Rosario Robles que en marzo de 2004, negocio con Carlos Ahumada su compañero sentimental la entrega de videos en los que se exhibía a Rene Bejarano hombre de las confianzas de López Obrador, recibiendo dinero en efectivo para su campaña, Carlos Salinas y Diego Fernández de Ceballos, fueron señalados entonces como los estrategas que destaparon en el llamado video escándalo del “Señor de las ligas”.

 

La cuarta caja de pandora, se destapó en octubre del 2018, con la renuncia de Carlos Romero, el líder petrolero se instaló como el jefe máximo de los trabajadores petroleros en julio de 1993, justo en el sexenio de Carlos Salinas, se le vinculaba también con el abogado Juan Collado, con quién comía en el restaurante Morton´s, de la Ciudad de México cuando detuvieron a su amigo y también abogado.

 

La quinta caja de pandora se abrió en enero del 2020, con la intempestiva renuncia de Eduardo Medina Mora, como ministro de la Suprema Corte, Medina Mora fue director del CISEN y de Seguridad Pública con Fox, y Procurador de la República con Calderón se le vinculaba como hombre del círculo cercano a Salinas de Gortar,i en la Suprema Corte.

 

Sea casualidad o sea una estrategia intencionalmente definida, Carlos Salinas dejó de ser el “innombrable”, para Andrés Manuel López Obrador.

 

Ahora el nombre del ex presidente aparece una y otra vez, en la denuncia del ex director de Pemex, que lo coloca en la antesala de convertirse en  el “ imputable”.