El primer  golpe contra el crimen organizado del gobierno de la 4t, fue dado el domingo en la madrugada con la captura de José Antonio Yepes alias “el marro”, atrás quedaron los abrazos y en una acción coordinada la Secretaria de Seguridad, la Secretaria de la defensa, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la Republica y la Fiscalía de Guanajuato.

 

El huachicolero de México, por fin está detenido, “el marro” se convirtió en los últimos años en el capo número uno que vino a incendiar con su cártel de “Santa Rosa de Lima”, al tranquilo y pujante Guanajuato, su creciente contingente, fuerza armada y financiera se fincaron en el robo de combustibles de los ductos que convergen en la refinería de Salamanca, para dar una idea de su fuerza de gasolinas, en 2017 se les alcanzaron a registrar mil 696 puntos de ordeña.

 

Y desde ese poderío buscó transitar al tráfico de drogas, afiliándose presuntamente como operador de Ismael “El Mayo” Zambada, en algunas zonas del Bajío.

 

Pero su agresividad se desbordó hacia finales del sexenio de Peña Nieto, cuando Nemesio Oseguera Cervantes alias el “Mencho”, mudo su guarida de Jalisco y Nayarit en Guanajuato, para más señas a la región de los Apaseos.

 

Con la llegada de “el mencho”, a Guanajuato “El Marro”, enloquecio sentía que el poderoso jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación, lo despojaría de su lucrativo negocio del huachicol, y “el mencho”, acabó por declararle la guerra porque veía como “el marro”, invadía de la mano de Sinaloa, su negocio del tráfico de drogas.

 

Por eso el Estado Cuna de la Independencia se transformó en el centro nacional de la inseguridad, una docena de crímenes diarios en promedio ubicaba a Guanajuato como la entidad número uno en los homicidios.

Solo para dar una idea de la peligrosidad de “el marro”, en Guanajuato registró mas de mil  homicidios dolosos en 2016, cuatro años después ya con “el mencho”, compitiéndole desde los Apaseos, la cifra se triplicó a 3 mil 500.

 

En lo que va hasta junio del 2020, México reporta 17 mil 845 homicidios de los cuales 2 mil 207 fueron acreditados a Guanajuato, es decir 12 de cada 100 crímenes tienen lugar en los territorios de “el marro” y “el mencho”.

Desde hace más de diez años se insiste en que los gobiernos panistas de Guanajuato, venían pactando con “el marro”, pero con la llegada de “el mencho”, ya no pudieron garantizar el equilibrio.

 

Curiosamente durante esa década uno de los personajes más cuestionados ante la escalada violenta es el eterno procurador de Justicia del Estado, Carlos Zamarripa.

 

Con cifras de homicidios fuera de control los últimos tres gobernadores Panistas Juan Manuel oliva, Miguel Márquez Márquez y Diego Sinhué, siempre protegieron a Zamarripa Aguirre a pesar de sus pésimos resultados incluso hoy todavía funge como Fiscal.

 

A Guanajuato le paso lo que, a Nuevo León en el sexenio de Natividad González Parás, quien repartió la Plaza entre los Cárteles del Golfo y de Sinaloa y la Capital industrial de México acabó pagando con sangre la irracionalidad de un gobierno que fue incapaz o cómplice, elija usted.

 

Existen dos versiones sobre la captura de el “marro”, quien con lágrimas había amenazado con una guerra al gobierno de Morena, tras la captura el 21 de junio de su madre, María Ortiz, de su hermana Juana Yépez Ortiz y de su prima Juana, un juez liberó a las tres en cuestión de días.

 

La supuesta información oficial,fue capturado en un operativo liderado por fuerzas federales y estatales cuando se buscaba liberar a una empresaria guanajuatense presuntamente secuestrada en Apaseo el Grande.

 

La otra que presionado por una enfermedad crónica acorralado y sin dinero “el marro”, acabó por entregarse ante el temor de que “el mencho” acabará con él.

Sea como fuere el golpe está asestado y el Presidente AMLO, está muy orgulloso, pero este no es el fin de la ola de inseguridad en Guanajuato.

Tenemos que esperar para ver la reacción de “el mayo” Zambada, quien no se quedará de brazos cruzados al perder a su incipiente aliado en Guanajuato, Querétaro y parte de Michoacán.

 

Y también ver lo que hará “el mencho”, para reforzar su posicionamiento en esa región ahora que siente que la plaza ya le pertenece, sin competencia.

 

Sin duda habrá que ver si con la captura del líder del cártel “Santa Rosa de Lima”, no se repite lo que sucedió con el cártel del Golfo, cuando capturaron a Oziel Cárdenas y lo Zetas, brazo armado del golfo, mutaron a un nuevo cártel de mil cabezas.

 

Por lo pronto justo es reconocer a Alfonso Durazo, al General Luis Crescencio Sandoval, al General Luis Rodríguez Bucio y al Gobernador Diego Sinhue.

 

Después de la Captura – liberación de Ovidio Guzmán el hijo del “Chapo” los mexicanos habíamos perdido la fe en que el actual gobierno fuera a combatir el crimen organizado.

 

La captura de “el Marro”, devuelve en cierta medida la esperanza  ¿Quién Sigue?     

 

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