El PAN y PRI , están a pocos dias de vivir una pesadilla que los podría colocar en el precipicio electoral en el 2021, la judicialización de Emilio Lozoya y de Cesar Duarte, en México y lo de Genaro García Luna y lo de Joaquín “El Chapo”, en Estados Unidos podrían ser el “tiro final”, para los dos partidos que dominaron la escena política de los 90 años estos cuatro casos amenazan con exhibir el enorme sistema de corrupción componendas, negocios oscuros, y complicidades para preservar el poder, sobre todo en los últimos tres sexenios.

Primer Disparo: Lozoya apunta al PRI, sobre la mesa está un arma que tiene nombre y apellido Emilio Lozoya Austin, la aceptación del ex director de Pemex para ser extraditado desde España, abre la puerta a una negociación del más alto nivel, y ese acuerdo pasa inevitablemente por revelar dentro del expediente de ODEBRECHT, a donde fueron a parar los millones de dólares con los que la constructora brasileña logro penetrar las estructura del gobierno de Peña Nieto, Lozoya fue el negociador pero dice que no fue el receptor final, que los dineros los entrego para la campaña Presidencial del 2012, en donde Luis Videgaray y Osorio Chong, jugaban un papel central en el comité de financiamiento, si lo dicho por Lozoya es ratificado por la fiscalía y las pruebas son turnadas por el Tribunal Federal Electoral, podrían abrirse un expediente que eventualmente culmine con la cancelación del registro del partido politico, un daño colateral en las confesiones de Lozoya, serían las presuntas gratificaciones que desde la dirección de Pemex y por órdenes superiores se le dieron a legisladores dentro de todos los partidos politicos para apoyar en 2013, la aprobación de la reforma energética, de confirmarse esa presunción el gobierno de la 4t, tendría elementos para demostrar que la aprobación legislativas para abrir las puertas a la inversión privada nacional y extranjera al sector energético se vio llena de corrupción 

Segundo Disparo: César Duarte y el 2015, el Presidente AMLO, regreso de su visita a los Estados Unidos con un regalo bajo el brazo, cargada con otro proyectil que también tiene nombre y apellido, César Duarte el ex Gobernador de Chihuahua, prófugo desde 2017será extraditado a México y un acuerdo para mitigar su sentencia pasaría a judicializar la llamada “Operación Zafiro”, bajo ese esquema se presume que los mandatarios de siete estados habrían entregado al CEN del PRI, cientos de millones de pesos para apuntalar las campañas a mitad del sexenio de Enrique Peña Nieto, eran los días en que Mario Fabio Beltrones, era Presidente Nacional del Tricolor y su secretario adjunto era Alejandro Gutiérrez,quien fue recluido por proceso en el penal de Ciudad Juárez, acusado de presunto peculado por 1.7 millones de pesos.

Las imputaciones del caso fueron congeladas en octubre del 2018, por Eduardo Merina Mora, el ministro de la  suprema corte que le dio trámite a una controversia constitucional para detener las indagatorias contra Gutiérrez, tuvo consecuencia contra el PRI, Medina Mora, renuncio a ser ministro de la suprema corte en octubre de 2019,  aunque el expediente con el secretario adjunto, del PRI, ya se presume como cosa juzgada, las posibles nuevas revelaciones del ex gobernador Duarte, podrían darle un vuelco que reviviera el caso y acabara judicializándose ante el Tribunal Federal Electoral.

Tercer Disparo: El Chapo – García Luna. - la tercera arma sobre la mesa tiene dos proyectiles que apuntan directamente al PAN, y  en concreto al del ex Presidente Felipe Calderón, esos dos proyectiles también tienen nombre y apellido Joaquín “el chapo” Guzmán y Genaro García Luna, tanto el jefe del Cartel de Sinaloa como el ex secretario de seguridad pública del gobierno Calderonista, están en procesos judiciales en los Estados Unidos acusados de narcotráfico y lavado de dinero los expedientes de sus procesos podrían ser clave para determinar no solo las presuntas manipulaciones criminales entre el gobierno panista de Calderón sino el involucramiento de sus recursos en sus campañas políticas de acción nacional si el gobierno del presiente AMLO convence al gobierno del Presidente Donald Trump, de facilitar todos los expedientes y las  declaraciones juramentadas podría exhibirse el modus operandi que hizo el “Chapo” Guzmán, el capo más acaudalado del planeta, y ese expediente podría abrir todo un proceso judicial, en contra del ex presidente Calderón, que  pudiese colocar al PAN, en una delicada situación en la antesala de las elecciones 2021.

Podría el gobierno de la 4t, de la mano de MORENA el partido politico en el poder hacer de estos cuatro expedientes sus armas secretas para mantener el control mayoritario del congreso federal

Esta guerra apenas empieza y el gobierno norteamericano dejo claro con quien está jugando.

 

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