a senadora por Baja California, Gina Andrea Cruz Blackledge, presentó una iniciativa de reforma constitucional que tiene como objetivo el que México recupere su prestigiosa política internacional ante el mundo, privilegiando los derechos humanos sobre regímenes dictatoriales con los que el Gobierno federal parece haberse aliado.

Haciendo uso de la máxima tribuna del país, la legisladora por Acción Nacional fundamentó las razones por las que presentó la iniciativa de reforma a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que consiste en:

Artículo 1o. … Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.

En dicho artículo, la legisladora propone agregar: En materia de política exterior, la promoción, respeto y protección de los derechos humanos tendrá prioridad sobre los principios establecidos en esta Constitución.

“Hoy México no tiene una auténtica política exterior. De manera gradual y sistemática, con el actual gobierno, se ha perdido prestigio, imagen y liderazgo. Se han confrontado de forma estéril con naciones amigas y se están aliando con dictaduras”, indicó.

Gina Cruz señaló que el gobierno utiliza la Doctrina Estrada de forma discrecional y caprichosa.

Intervienen cuando nos conviene y se abstienen de forma vergonzosa cuando deben actuar de forma enérgica y decidida, aseguró.

“El presidente López Obrador ha realizado un solo viaje al extranjero, para visitar a un Presidente que en el pasado ofendió a nuestro país y ante el cual el mandatario mostró subordinación y obediencia. La presencia presidencial en reuniones virtuales, tanto de la Cumbre de Cambio Climático como en las Naciones Unidas fue, para pronunciar un mensaje sin sustancia, sin visión de Estado, sin estrategias ni propuestas y en el colmo de la incongruencia, anunciábamos descubrimientos de yacimientos petrolíferos en un evento cuyo objetivo es acordar acciones para enfrentar el cambio climático”, lamentó.

Hoy se utiliza el principio de no intervención sólo como un argumento vacío para callar cuando se atropellan y violan derechos humanos en regímenes dictatoriales, y para alzar la voz confrontándonos de manera inútil y absurda con naciones que promueven y defienden la democracia, aseveró Gina Cruz.

La pasada reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), con la asistencia de dos dictadores y el rechazo abierto a los gobiernos dictatoriales por parte de los presidentes de Uruguay y Paraguay ha sido una mala señal a la comunidad internacional, señaló.

Al no denunciar las violaciones reiteradas a los derechos humanos, los atropellos a las libertades y la represión de opositores, México se convierte en cómplice de gobiernos dictatoriales, denunció.

“Con eventos como estos, México pierde prestigio y se aísla de la comunidad de naciones democráticas, que respetan los derechos humanos y defienden el Estado de Derecho”, expuso la senadora por Baja California.

Es sin duda alguna motivo de elogio que México haya recibido refugiados afganos, en congruencia con nuestra tradición de asilo, pero es condenable el silencio del gobierno ante el régimen Talibán, añadió.

“Es por ello que con esta iniciativa de reforma constitucional propongo que la promoción, respeto y protección de los derechos humanos tendrá prioridad sobre los principios establecidos en la Constitución. Con esta reforma, México adquiere un compromiso del más alto nivel con las naciones democráticas y se alía con aquellas naciones que reprueban las dictaduras”, expuso.

Gina Cruz mencionó que este compromiso nos obliga a promover internamente el respeto a la dignidad humana y a los derechos de las personas y a ser congruentes en nuestro trato hacia las personas que migran.

“Es indignante que hoy la Guardia Nacional persiga migrantes como si fueran criminales. Es indignante la crisis de Derechos Humanos que vivimos y la forma como víctimas y familiares son perseguidos y hostigados. Con esta iniciativa pondríamos un alto a cualquier intento de la autoridad para tratar de forma indigna a personas hermanas que huyen de la miseria y la violencia”, resaltó.

Debemos de poner de rodillas a quienes intenten ser dictadores en países libres. No es justo que las dictaduras destruyan lo mejor que tenemos y que se atente de forma tan violenta contra la dignidad humana, reveló.

“Demos el paso necesario para que nuestro país sea líder en democracia y derechos humanos, hagámoslo por nuestras hijas e hijos”, concluyó Gina Cruz.