Aseguran que la clandestinidad también ha formado parte de las alternativas por las que han optado, sin embargo, muchas lo dejaron por miedo a ser detenidas

 

https://www.diariocambio.com.mx/2021/media/k2/items/cache/090b800a870c0ac8cc4a72c15eb4cb3d_L.jpg?t=20210310_122215Las bailarinas de los table dance de Puebla migraron a centros nocturnos en el estado de Tlaxcala para sobrevivir a la crisis económica del COVID-19, luego del cierre de estos espacios en la entidad e intentar emprender por redes sociales.

 

En entrevista con CAMBIO, la bailarina exótica ‘Brillit’, que laboraba en tres table dance en la capital, informó a un año de la pandemia de COVID-19 que las mujeres dedicadas a este oficio tomaron caminos distintos tras el cierre de centros nocturnos y la falta de empleo por las restricciones sanitarias.

 

En menos de cinco meses se acabaron nuestros ahorros

 

“Durante los primeros cinco meses del coronavirus algunas pudimos sobrevivir con nuestros ahorros, de marzo a agosto del 2020 otras tuvieron que buscar otras formas de generar ingresos”, afirmó la afectada.

 

Añadió que en agosto del año pasado cuando se relajaron las medidas de la pandemia, comenzaron a buscar otro tipo de empleos luego de que las restricciones no permitían a los centros nocturnos reabrir.

 

Sin embargo, los salarios y jornadas no eran a lo que estaban acostumbradas las bailarinas exóticas, lo que generó angustia y estrés entre este grupo de mujeres, por lo que decidieron hablar con los dueños y gerentes de los table dance y bares para buscar una solución como gremio.

 

“Buscamos apoyo por parte de las autoridades pero no la tuvimos, algunos comenzaron a reabrir clandestinamente con la incertidumbre y miedo de ser clausurados o multados”, señaló.

 

Surge Sexy Zoom por el COVID-19

 

Ante la pandemia del coronavirus, los table dance implementaron las transmisiones en vivo vía Zoom para complacer a sus clientes durante el confinamiento con presentaciones de las bailarinas y con paquetes de bebidas alcohólicas con entrega a domicilio.

 

“En ese tiempo regresamos a los escenarios y al tubo a distancia, ahora nos veían por el celular pero el verdadero ingreso económico eran los pedidos de bebidas que solicitaban nuestros clientes porque pedían que nosotras hiciéramos la entrega y nos podían invitar copas”, añadió.

 

Señaló que estos lugares ofrecían promociones por la pandemia desde los 400 hasta los mil pesos, que incluían una transmisión privada con la chica que eligieran, sus horarios de trabajo eran a partir de las 20:00 horas de jueves a sábado. Sin embargo, esta modalidad no duró más de tres meses debido a la segunda etapa de confinamiento.

 

La necesidad nos obligó a trabajar en la clandestinidad

 

En noviembre las bailarinas tuvieron que trabajar clandestinamente en centros nocturnos de la entidad para brincar la crisis económica del coronavirus, “todas las mujeres que estamos en esto trabajamos a escondidas para llevar un pan a la casa, ya que muchas somos madres o mantenemos a nuestras familias”.

 

Los centros nocturnos cambiaron su ubicación para no ser detectados por las autoridades y operaban en bodegas al norte de la ciudad, salones sociales o se rentaban casas para que los clientes asistieran.

 

“Un día llegaron a cacharnos pero lo manejaron como una fiesta covid y sólo nos dijeron que no podíamos estar aglomerados por las indicaciones sanitarias y nos evacuaron, pero muchas por miedo ya no siguieron en esto”, aseguró.

 

Bailarinas crean agencias para servicios de baile a domicilio

 

“El tiempo pasaba y se acercaban las fechas fuertes como Navidad, Año Nuevo y Día de Reyes, las que somos mamás nos estábamos preocupando por eso y por los materiales de las clases en línea y por eso se implementó este sistema de contratación directa con nosotras vía telefónica y nos movíamos a las casas de nuestros clientes”, afirmó.

Las mujeres bailarinas se independizaron, sin embargo, también corrían riesgo de ser violentadas por los clientes al incluir bebidas alcohólicas en los paquetes que ofrecían desde los 600 hasta los 2 mil pesos, dependiendo el tiempo y tipo de bebidas.

 

“Dejamos por la paz esta forma de trabajar por el riesgo que corríamos. Tuvimos que auxiliar a una amiga en un domicilio porque el cliente se quería pasar de listo, después de eso, los grupos se separaron y cada quién se dedicó a cosas diferentes para generar dinero por las fechas”, sostuvo.

 

De bailarinas exóticas a nenis

 

“La batalla contra la enfermedad también es no morirte de hambre”, así resumió su historia la bailarina poblana, pues al darse cuenta que por las restricciones sanitarias y el riesgo de trabajar por su cuenta era mayor, decidieron emprender vendiendo ropa de la plataforma Shein por sus redes sociales.

 

Afirmó que “cada quien nace para trabajar en algo”, y ante las dificultades de tratar a sus clientas, ya que siempre negociaban con hombres, las deudas y la incertidumbre de no recuperar su inversión, hicieron que abandonaran en mundo de las ventas que las ayudó a terminar el año para solventar los gastos del hogar y la llegada de los Reyes Magos en 2021.

 

“No estábamos acostumbradas a ganar con lo que sacábamos de la ropita, pero nos ayudó a mí y a otros grupos de compañeras a terminar el año para buscar chamba, ya que las cosas supuestamente se habían establecido”, dijo la afectada.

 

Tlaxcala, la nueva casa de las bailarinas de table dance de Puebla

 

En enero el Gobierno del Estado de Puebla anunció que la entidad se encontraba en alerta máxima de muertes y contagios de COVID-19, “cuando creímos que este año sería distinto o al menos mejor, en Puebla comenzamos otro encierro y ya no pudimos aguantar”.

 

‘Brillit’ señaló que actualmente alrededor de 40 bailarinas de los centros nocturnos de la capital migraron hacia el estado de Tlaxcala a trabajar por las restricciones de los bares y table dance en Puebla, además afirmaron que cuando todo regrese a la normalidad volverán a sus lugares de trabajo.

 

“Estamos sobreviviendo a la crisis pero no descartamos regresar a Puebla donde tenemos viviendo a nuestras familias y ahora enviamos dinero y cada que podemos vamos para no gastar diario en transporte”, aseguró.