Sin respeto al árbitro, ni a derrotas y triunfos, el resultado de las elecciones se decidirá en los juzgados electorales.

Ser mesías es ser salvador, ofrecedor de esperanza, dador de felicidad. Nadie debiera ofenderse por ser colocado en esa alta categoría. Quizás lo que sí ofende a la 4T es que The Economist afirme que en Mx hay suplantación de mesías.

Todo el peso del Metro, sobre el ex camarada que no está en la caballada para 2024 y que habla bien el lenguaje métrico.