HACE DECENAS DE MILES DE AÑOS, LOS NIÑOS TAMBIÉN SE DIVERTÍAN CON JUGUETES, PERO… ¿CÓMO ERAN Y POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL ENCONTRARLOS?

 

El juego es una actividad inherente en la humanidad, especialmente en los más pequeños. Desde que el ser humano adquirió conciencia, las distintas necesidades de recreación, imitación o aprendizaje se hicieron parte de su desarrollo.

 

Miles de años antes de los productos manufacturados o eléctricos que hoy conocemos como juguetes, los niños de la prehistoria también utilizaban los materiales que estaban a su alcance para divertirse, explorar su curiosidad o tratar de imitar situaciones, seres vivos o cualquier objeto de su entorno inmediato.

 

Sin embargo, aún es muy poco lo que sabemos sobre los juegos y juguetes que protagonizaban las tardes de los niños de hace miles de años debido a un problema de interpretación:

 

Según una investigación de 2018 publicada en la revista especializada Journal of Current Anthropology, durante décadas, los arqueólogos consideraron que cada uno de los objetos hallados que por su tamaño o composición no poseían una función utilitaria evidente, eran evidencias de comportamientos rituales en adultos, ignorando la posibilidad de que fueran juguetes infantiles.

 

Es probable que este sesgo sea una de las razones por las que resulta tan complicado trazar con exactitud una genealogía de los objetos que históricamente han servido como divertimento infantil.

 

No obstante, existen algunas pistas de los primeros juguetes de los que se tiene registro: en agosto pasado, el hallazgo de dos figuras de hace 3 mil 500 años en Polonia que muy probablemente representan cerdos, se convirtió en la evidencia más antigua de juguetes en el Este de Europa.

 

 

Los cerdos moldeados con arcilla miden apenas unos cuantos centímetros y caben en la palma de la mano; sin embargo, se trata de figuras detalladas con orejas, ojos, trompa y hasta pezones.

 

A pesar de que ambas fueron halladas en la misma zona poseen un estilo distinto, lo que conduce a los arqueólogos a suponer que fueron hechas por distintas personas.

 

Otro de los hallazgos de juguetes más antiguos es un par de ‘canicas’ de barro del Neolítico que fueron esculpidas hace unos 4 mil años. Pero si la hipótesis de que una buena parte de los juguetes han sido erróneamente catalogados como ‘rituales’, entonces el objeto más antiguo jamás hallado de esta naturaleza data de poco más de 14 mil años:

 

Se trata de la representación de un león de las cavernas, un mamífero extinto que rondaba en el norte de Europa, América y Asia hace 10 mil años. Protagonista de distintas pinturas rupestres, esta criatura aparece en una figura de apenas 10 centímetros de largo, con cuatro orificios redondos a lo largo de su cuerpo y detalles tallados en sus extremidades.

 

El león de Isturitz, localizado en la cueva homónima en el extremo sur de Francia, fue considerado durante mucho tiempo un colgante de uso ritual.

 

Sin embargo, una nueva interpretación sugiere que su tamaño, además de las evidentes marcas de desgaste provocadas por su uso, son evidencia suficiente para creer que se trataba del juguete de un niño de la cultura Magdaleniense que tal y como ahora, pasaba horas de diversión con objetos que estimulaban su curiosidad e imaginación.