El sector eléctrico ha sufrido un par de electroshocks durante estas últimas semanas. Los Acuerdos publicados por parte del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) y de la Secretaría de Energía (Sener) relativos a la confiabilidad del sistema eléctrico, han puesto en jaque a todo el sector, especialmente a los generadores de energías renovables.

 

Es importante analizar los alcances de cada uno, ya que son profundamente distintos en su naturaleza y objetivos.

 

El Acuerdo del Cenace se publicó con la finalidad de dar estabilidad al sistema eléctrico mexicano durante la pande­ mia del COVID-19.

 

En este sentido, se indicaba en el mismo que las plantas solares y eólicas que estaban en prueba pre-operativa -lo cual significa que ya están construidas y listas para entregar energía al sistema-, suspendían sus pruebas hasta fechas a definirse.

 

La justificación  de esta medida  se funda­mentaba en la reducción de la demanda, y que una inyección de energías renovables que son intermitentes podría causar una posible ines­ tabilidad del mismo.

 

El Acuerdo publicado por la Sener es un más amplio respiro, porque está definiendo una nueva política pública en materia de con­ fiabilidad del sistema.

 

Es decir, esta nueva política pretende cambiar algunos criterios importantes del mercado eléctri­ co mexicano, primero entre todo el despacho.

La normativa en vigor prevé que el despa­ cho de energía eléctrica se haga con base en un criterio económico, es decir, la generación eléctrica más barata es la primera que se mete en el sistema y, por lo tanto, es la primera que se vende.

 

PAOLO SALERNO

 

Es Managing Partner de Salemo y Asociados, Profesor Investigador del Centro de Energía del ITAM y Coordínador de la Comisión de Energía de la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE) Querétaro.

AHORA

BIEN,¿QUÉ PASARÍA SI LAS RENOVABLES PASARAN DE SER INESTABLES A ESTABLES?,

¿SERÍA POSIBLE?

 

Lo que que pretende la nueva política regulato­ ria de la Sener, entre otras cosas, es que este criterio cambie y que no se despache la más económica, sino la más confiable, esto es, la  más estable.

 

El motivo está fundamentado en un tema téc­ nico, el cual privilegia la seguridad y la estabili­ dad del sistema frente a un criterio económico.

 

Ahora bien, si es cierto que la intermiten­cia de las renovables podría afectar de algu­ na forma el sistema, también es cierto que el Cenace, hasta el momento, ha trabajado sin problemas, y que la estabilidad del sistema eléctrico mexicano no se ha visto particular­ mente afectada.

 

Además, a nivel internacional ha crecido la generación renovable y no se han percibido particulares problemas en la estabilidad de los sistemas.

 

Ejemplo de eso son California, España, Inglaterra y Ale­ mania,  entre otros.

 

El Acuerdo de la Sener prevé, además, que se vayan a integrar algunos costos regulados, los cuales impactarían directamente la generación renovable como podría ser el costo del respaldo.

 

Esto quiere decir que se les cobraría a los generadores un costo por cada megawatt instalado, para garantizar que si ellos no pueden generar hay una planta de respaldo que lo va a hacer por ellos.

 

El concepto es muy similar a la demanda contratada para los usuarios que consuman energía.

 

Lejos de querer discutir la legitimidad de estos acuer­ dos -para esto están los tribunales y los amparos-, quisiera analizar los posibles efectos positivos que pudiera dar esta política en el crecimiento de las renovables en el país.

 

El problema principal que tanto el Cenace como la Se­ ner han evidenciado, es la estabilidad del sistema y la in­ termitencia de las renovables .

 

Ahora bien, ¿qué pasaría si las renovables pasaran de ser inestables a estables?, lsería posible?

 

La  respuesta  a  estas preguntas  es sí,  sí se puede,¿cómo?, con una generación renovable con baterías.

 

Uno de los principios básicos del sector eléctrico es que la energía tiene que ser consumida en el mismo momento en el cual se produce, ya que no se puede almacenar a gran escala. Afortunadamente, la tecnología en los últimos años está trabajando  duramente para poder  romper  este paradigma y hacer que, por lo menos en cantidades considerables, se pueda almacenar.

 

El medio para realizar este paso son las baterías

 

El principal problema que ha tenido hasta el momento el almacenamiento con batería ha sido una cuestión de costos y eficiencias.

 

Su implementación en instalaciones renovables elevaba notablemente los retornos de inversión, por lo tanto, su implementación ha sido muy limitada.

 

A pesar de cuanto dicho,  de acuerdo con las estadís­ ticas publicadas por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por su siglas en inglés), los costos de las baterías ha bajado en un 50% en los últimos cinco años, y se prevé que baje de un ulterior 50%, respecto del precio que tiene actualmente, en los próximos años.

 

Esto significa que, como pasó en su momento con el costo de los paneles fotovoltaicos, serán siempre más com­ petitivos los sistemas mixtos.

 

LOS COSTOS DE LAS BATERÍAS HA BAJADO EN UN 50% EN LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS, Y SE PREVÉ QUE BAJE DE UN ULTERIOR  50%, RESPECTO DEL PRECIO QUE TIENE ACTUALMENTE, EN LOS PRÓXIMOS AÑOS.

 

Ahora bien, si llegara a pasar la nueva política de la Sener y se estableciera  un  "peaje de respaldo"  (así se llamó a este impuesto en España hace unos años), los generado­ res renovables tendrían un motivo más para implementar sistemas mixtos con batería, ya que con este nuevo cargo regulado que se incluiría en lo que se llaman técnicamen­ te Servicios Conexos, podrían hacer que sus instalaciones pasaran de ser intermitentes a confiables y, por lo tanto, podrían cobrar este nuevo costo regulado.

 

Los beneficios  de todo esto serían  múltiples, ya  que contribuiría a reducir el retorno de inversión para la insta­ lación de baterías; se daría estabilidad al sistema tal como lo están pidiendo las autoridades; y una  implementación masiva de estos sistemas permitiría bajar los costos de pro­ ducción de las baterías y además crear una nueva industria, tal como pasó en su momento con los paneles fotovoltaicos.

 

Es importante señalar que ya existen en México y en el mundo estos parques, sobre todo solares, que incluyen sistemas de almacenamiento, y que las grandes generado­ ras están haciendo acuerdos comerciales muy importantes con los fabricantes de baterías para poder avanzar en este nuevo esquema de generación eléctrica.

 

El mismo reto que se presenta en los grandes parques se presenta también en los proyectos de generación distribuida.

 

En este caso, mucho dependerá de las capacidades de los fabricantes de baterías de abaratar y eficientizar el cos­ to de su producto, tal como paso con los paneles solares, para que estos hagan competitivo también el mercado mi­ norista y puedan incursar de forma disruptiva en el merca­ do de generación distribuida.

 

A pesar de los retos que el sector a nivel mundial está en­ frentando, como la caída del consumo por el COVID-19, la cri­ sis petrolera y la política pública sectorial adversa, entre otras cosas. las energías renovables tienen la posibilidad de evolu­ cionar hacia un nuevo modelo que puede permitir a los usua­ rios tener energía no contaminante y confiable, a un precio mucho más accesible, dando así otro importante paso hacia la transición energética y la lucha al cambio climático.,..

 

Esta publicación fue editada por la revista Petroleo & Energia