Estruendos musicales con distorsión de guitarra, ritmos acompasados por el golpeteo de una batería que suena fuerte, las siluetas enfundadas en vestimenta negra de piel y botas militares, se agolpan entre sí en una danza disonantemente cadenciosa al compás de una canto gutural, entre el choque de los cuerpos algunos caen para pronto encontrar unas manos que revelan que aquél ritual se da en un ambiente consensuado de fraternidad.

 

Víctor Hugo, José Alfredo y Maricela, fungen como los organizadores responsables del festival de música alternativa denominado “Santocho Metal Fest” en su edición 2018, evento totalmente gratuito que reunió el pasado fin de semana a más de 20 bandas nacionales de la escena subterránea del país, en el espacio deportivo, a un costado del zócalo municipal de Xicohtzinco en Tlaxcala.

 

En entrevista los organizadores apuntaron que se trata de un evento totalmente autogestivo, con recursos económicos obtenidos por diversos apoyos, señalaron además que se trata de abrir los espacios para que la ciudadanía acuda a escuchar música, pues catalogaron al mismo como un evento de índole familiar.

 

Reconocieron que existe un nutrido grupo de seguidores fieles a estos eventos, provenientes de diversos puntos circunvecinos a la comuna, unidos por la identidad que les brinda el gusto musical.

 

Pues además señalaron que esto podría servir como un escaparate cultural no solamente del municipio, sino también del Estado, siendo que en proyectos futuros podrían vislumbrarse de integrar alguna agrupación de talla internacional.

 

Por su parte la banda oriunda de la Ciudad de México, Shoah (que en hebreo significa Holocausto) en su tercera visita a la entidad, recalcaron la importancia de abrir estos espacios en la búsqueda de hacer llegar un mensaje a través de sus liricas, mismas que hablan de la enajenación y de los problemas sociales, tales como la corrupción.

 

En la proyección de su música buscan de igual manera representar la libertad de pensamiento, que atañe no solamente a los gustos meramente musicales, si no como un medio de distracción y análisis social.