Es de recordar que Septiembre, además de llamarse el mes patrio, también es conocido como el mes del testamento, pues, durante todo el mes se encuentra vigente la campaña gubernamental que tiene como finalidad contribuir a la cultura de la previsión y otorgar a las familias certeza y seguridad jurídica sobre su situación patrimonial, después de que algún familiar fallece, mediante la elaboración del testamento (documento legal).

 

Se debe tener siempre presente que, tanto las obligaciones como los derechos adquiridos en vida, no se extinguen con la muerte de la persona, solamente carecen de titularidad, y será hasta la partición y adjudicación de bienes, derechos y obligaciones, que se transmitirá dicha titularidad a los herederos o legatarios.

 

Es decir, sí una persona en vida suscribió diversos actos legales de los cuales le generaron tanto derechos como obligaciones, dichos actos continuarán vigentes, en casos específicos, aún después de su muerte. Por ejemplo, un contribuyente adquiere diversas obligaciones ante las autoridades fiscales, estas obligaciones, deberán cumplirse a pesar de que el contribuyente haya fallecido, ahora bien, si a ese contribuyente se le finco un crédito fiscal, dicha deuda deberá ser pagada por sus heredero o legatarios.

 

Durante el procedimiento por el cual se transmiten los bienes y derechos del difunto, denominado juicio sucesorio testamentario, si realizó su testamento, o juicio sucesorio intestametario si no hubo testamento, deberán cumplirse con las obligaciones fiscales adquiridas.

 

Por lo cual, durante lapso entre el fallecimiento, del autor del testamento, y hasta la partición y adjudicación de bienes, derechos y obligaciones, la figura clave en los procedimiento sucesorios será la persona designada como “Albacea”; pues además de las obligaciones temporales que le confieren la legislación civil, para administrar y conversar los bienes y liquidar la herencia, será el encargo de cumplimentar las obligaciones tributarias que tenía a cargo el autor de la herencia.

 

Entre las obligaciones fiscales a cargo del albacea son, entre otras:

 

  • Inscribirse ante el Registro Federal de Contribuyentes.
  • Presentar el aviso a la apertura de sucesión.
  • Solicitar su Firma Electrónica.
  • Enviar las declaraciones periódicas a cargo de la persona fallecida, dentro del mes siguiente al día en que se acepte el cargo.

 

En el supuesto de que la persona fallecida estuviese obligada a presentar declaración anual, el albacea procederá conforme a lo siguiente:

 

I.- Presentar la declaración por los ingresos gravados que hubiera obtenido el autor de la sucesión desde el 1 de enero del año de su fallecimiento hasta el momento de su muerte, para que se pague el impuesto que corresponda.

 

II.- Los ingresos que hayan devengado hasta el momento de la muerte del autor de la sucesión que no hubiesen sido efectivamente percibidos en vida, se sujetarán a las siguientes reglas:

 

  1. a) Los ingresos correspondientes a sueldos, arrendamientos y servicios profesionales, están exceptuados del pago del Impuesto Sobre la Renta para los herederos o legatarios, ya que, por provenir de una herencia o legado y se consideran ingresos exentos.

 

  1. b) Tratándose de los ingresos por la venta o adquisición de bienes, obtención de intereses o premios, por dividendos o utilidades u otros ingresos, así como de las percepciones por actividades empresariales, podrán considerarse como ingresos percibidos por el autor de la sucesión y declararse; excepto los ingresos por obtención de premios.

 

  1. c) O bien, se declararán cuando los herederos o legatarios opten por acumularlos a sus demás ingresos.

 

Asimismo, el albacea deberá pagar en cada año de calendario, el Impuesto Sobre la Renta de los herederos o legatarios, considerando el ingreso en forma conjunta, hasta que se lleve a cabo la liquidación de la sucesión. Dicho pago se considerará como definitivo, y en el caso de que los herederos o legatarios opten por acumular los ingresos que les correspondan, podrán acreditar el impuesto pagado en forma proporcional.

 

De igual manera, el representante de la sucesión deberá efectuar los pagos provisionales de ISR y presentará la declaración anual correspondiente, considerando los ingresos y deducciones en forma conjunta.

 

O bien, los herederos y legatarios, podrán optar por acumular a sus demás ingresos del ejercicio, los que les correspondan de la sucesión, teniendo derecho a acreditar el impuesto pagado por el representante de la sucesión, en igual proporción que les corresponda de los ingresos de la sucesión.

 

Tratándose del Impuesto al Valor Agregado, el albacea tendrá que pagar el impuesto, presentando declaraciones de pago al mes que corresponda, por cuenta de los herederos y legatarios.

 

Así como no sabemos en que momento alguna persona pueda fallecer, tampoco sabemos en que momento el SAT puede inicar sus facultades de comprobación y que estas concluayan con la determinación de crédito fiscal cuantiso, por lo cual es recomendable que, todo contribuyente se acerque con un abogado fiscal, conocedor tanto de toda la materia fiscal y testamentaria para que, puedan elaborar una estrategia apegada a derecho que le permita trasmitir todos sus bienes, y no problemas y deudas, a sus herededoros.

 

CONSEJOS:

 

  • Si fuiste designado como Albacea, lo primero que debes hacer es verificar el estatus fiscal del autor de la herencia, sobre todo que no tenga un crédito fiscal a cargo.

 

  • Si fuiste designado como heredero o legatario, verifica que el albacea cumpla con las obligaciones fiscales, del no ser así, puedes solicitar la remoción de su cargo.

 

  • Si no hubo herencia, únicamente deberás solicitar la cancelación en el Registro Federal de Contribuyentes, ante el SAT.

 

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