“Espejito, espejito:

¿Cuál es la mujer mas bella del reino…?”

La bruja malvada, en Blanca Nieves.

La imagen de un lugar es el conjunto de atributos, compuestos por creencias, ideas e impresiones, que la gente tiene de ese lugar. Así, las imágenes son una simplificación de un gran número de asociaciones que como piezas de información, la mente intenta procesar y dar forma a partir de grandes cantidades de datos acerca de ese lugar determinado. Por eso, en la formación de una imagen influye la percepción del lugar que tiene una persona, donde hay imágenes muy específicas (que proceden de una impresión) y otras más generales (compuestas por todo un conjunto de conceptos).

Cuando se trabaja en Citymarketing, se debe tener presente que la imagen de un lugar, no necesariamente revela las actitudes que la gente tiene hacia ese lugar. Posiblemente dos personas tengan la misma imagen del clima agradable de Cancún, pero sus impresiones acerca de la ciudad son diferentes porque ambas tienen distintas actitudes hacia los climas cálidos. Como complemento de lo anterior, es importante diferenciar una imagen de un estereotipo. Este último sugiere una creencia ampliamente sostenida que con frecuencia está muy distorsionada, es simplista y está profundamente arraigada. En cambio, una imagen es una percepción más personal de un lugar, que varía de una persona a otra y -por lo general- es más fácil de transformar que un estereotipo.

Un buen ejercicio para comprobar lo anterior, es preguntarse por la imagen que Usted tiene de los latinos, de la ciudad donde nació y del país donde vive y contrastarla con el estereotipo que se tiene de ellos, por parte de las otras personas, amigos y colegas.

Es bueno aclarar que los estereotipos creados y reforzados por los medios de comunicación masiva y la industria del entretenimiento pueden afectar profundamente la imagen de cualquier lugar. Es indudable que en muchas formas, la televisión y el cine tienen la capacidad de invalidar o reforzar las más elaboradas campañas de Citymarketing que desarrolle un lugar cualquiera. Los estereotipos de México y Colombia y las imágenes de ciudades como Acapulco y Puerto Vallarta, Cartagena y Medellín, Ciudad de México y Bogotá, son un buen ejemplo de ello.

Es muy probable que diferentes personas tengan imágenes muy distintas del mimo lugar. Tal vez una persona vea una ciudad particular, simplemente como su hogar, mientras que otros la vean como una ciudad agitada, una jungla urbana, un gran destino para los fines de semana, un lugar para hacer compras, etc. De ahí que construir una imagen atractiva de un lugar, es ayudar a los inversionistas, residentes potenciales y visitantes a descubrir -con facilidad, sin equívocos, confusiones ni dudas- esta imagen.

Por eso, la imagen es un tema de gran interés y preocupación dentro del campo de Citymarketing y la buena noticia -y lo realmente interesante- es que al hacer una analogía con el Politing (Marketing Político Integrado) las preguntas acerca de ¿Cuál es la imagen de nuestro ofrecimiento político (Candidato, Programa y Partido)?¿Cómo perciben los lectores nuestro ofrecimiento político en relación con el de la competencia?¿Cómo se puede identificar, medir y controlar la imagen de cada uno de los 3 componentes de nuestro producto político para atraer votantes, aumentar la participación en el mercado electoral y así, ganar las elecciones y obtener la victoria, son estas preguntas -y muchas otras más, ya respondidas para el Politing– también preocupaciones reales, serias y sensatas de todo experto en Citymarketing.

Y es que ya se considera “la imagen de un lugar”, como una gran influencia para los inversionistas, para los nuevos residentes y para los visitantes de ese lugar, pues una vez que un inversionista elige una localidad cualquiera, ese lugar se convierte entonces, en parte de la imagen proyectada de ese inversionista, para quienes integran su mercado de consumidores, usuarios, visitantes, compradores…por ejemplo, la cerveza mexicana Corona, los vinos chilenos y el café colombiano, están inseparablemente vinculados con sus orígenes nacionales, en la mente del público. De la misma manera, el comprador de un lugar vacacional es más probable que elija la ribera mexicana sobre el caribe, si la imagen de México es más familiar y positiva.

Por eso, las respuestas a la pregunta del candidato a 3 picadores de piedra sobre lo que hacían, fueron: (1) Corto esa piedra en bloques (2) Estoy construyendo una catedral (3) Honro a Dios con mi trabajo, dan pié para que un asesor de Citymarketing le muestre al candidato una estrategia, su capacidad de hacer visible no solo los bloques, sino también la catedral y ojala reforzarla con el apoyo de Dios, para diferentes públicos: inversionistas/visitantes/comerciantes/residentes…pero, sobre todo, para él mismo.