“Si encuentras una buena esposa serás feliz,
si no, te harás filósofo”. Sócrates.

La producción científica en el mundo esta experimentando una profunda transformación pues la que venía de un “Modelo Tradicional” (de ciencia disciplinar, auto-contenido y jerárquico, que privilegia la investigación de los problemas específicos que despiertan el interés de los académicos) pasa ahora a un nuevo “Nuevo Modelo” (de ciencia trans-disciplinar, abierto y horizontal, que apunta a resolver los problemas que conciernen más directamente a la comunidad). Esta transformación de la oferta de conocimiento es causa del acelerado desarrollo de los Think Tanks cuya producción exhibe dos (2) rasgos que caracterizan y califican este “Nuevo Modelo”: (1) El sentido práctico y oportuno que distingue el modelo vigente, ya que estas organizaciones generan y diseminan conocimientos orientados a resolver los intrincados, reales y concretos problemas que enfrentan quienes tienen la responsabilidad de formular e implementar las políticas públicas y (2) Las dinámicas de producción de conocimiento que rompen las barreras de las disciplinas tradicionales y construyen puentes entre distintos saberes.


Igualmente, las Universidades también han vivido una transformación mayúscula, pues su número se ha multiplicado y se han visto obligadas a incorporar las demandas y lógicas del mercado, logrando que la actividad de los investigadores se dirija hacia el “Nuevo Modelo” pues para buscar fuentes alternativas de financiamiento han tendido puentes hacia el mundo empresarial y a las agencias estatales. En este proceso han aprendido a combinar la producción de conocimiento científico del “Modelo Tradicional”, con la producción que implica la aplicación del “Nuevo Modelo”.


Pero el paso de un modelo al otro implica siempre la multiplicación de los vínculos entre las distintas organizaciones productoras de conocimiento, pues estas instituciones tienden a construir alianzas entre sí, en las que conviven complejas dinámicas de colaboración y competencia en donde la interacción entre Universidades y los Think Tanks adquiere una importancia muy especial. Este fenómeno viene en aumento y sus inevitables alianzas son cada vez mas comunes, teniendo en cuenta las distintas y diversas formas como se relacionan, pues si no cooperan al menos compiten, pero lo cierto es que no se ignoran mutuamente. De ahí la necesidad de que los profesionales egresados -que han sido entrenados en sus respectivas disciplinas dentro del “Modelo Tradicional”- sean capaces de abrirse al diálogo con otros actores y otros saberes (por ejemplo, el del ciudadano de a pié, el del funcionario público, o el de las ONGs) y su disposición e incentivos para abrir espacio en sus agendas de investigación, con la finalidad real de resolver esos problemas actuales, comunes y cotidianos que enfrentan todos los gobernantes. Y como la base del progreso es la cooperación -que requiere de lazos de confianza interpersonales- el reto es saber cuáles factores tendría que promover el “Nuevo Modelo” para favorecer la construcción de alianzas entre Universidades y Think Tanks, obviamente, teniendo siempre presente que las expresiones faciales son universales, en tanto que los ademanes son específicos de cada cultura.