El buen tono económico, a partir del segundo trimestre de 2021, vislumbra una rápida recuperación empresarial propiciada fundamentalmente por las campañas de vacunación del SARS-CoV-2.

Las inmunizaciones fast track están convirtiéndose  en una piedra angular para el retorno de la confianza, tanto de los consumidores, como de los inversores, dos dinamos esenciales para propulsar el crecimiento.

A principios del mes de marzo, la Organización para la Cooperación  y el Desarrollo Económico (OCDE) reevaluó el escenario internacional, bajo una visión positiva prevé  un PIB mundial mucho más robusto del que había pronosticado para este año.

La revisión ha sido de más de un punto porcentual para ubicar el crecimiento en 2021, en torno al 5.6%, junto con el FMI (lo estima en 5.5%) es la previsión más alentadora  de todas porque el Banco Mundial la avizora en 4 por ciento.

Básicamente, son varias las variables de consideración por parte de la OCDE: 1) El avance de las campañas de inmunización anticovid cada vez son más los países a los que llegan los viales y más farmacéuticas van sumándose con sus respectivos sueros para luchar contra el coronavirus; 2) se vislumbra un auge económico, aunque será desigual,  volverá  detonar el sector servicios sobre todo por el lado del turismo y la movilidad; 3) una recuperación de la confianza tanto de los consumidores, como de los empresarios, más notable en los niveles de gasto; 4) la economía de Estados Unidos estará beneficiada por un rápido impulso desde el gobierno del presidente Joe Biden, gracias al Plan de Rescate Estadunidense lanzado en los primeros días de marzo; 5) cada vez más gobiernos implementan programas de estímulos directos tanto para la macro como para la microeconomía; y 6) la producción global vuelve  a la normalidad tras   meses con interrupciones en las cadenas de suministro; se observa un alza en el comercio y en la producción industrial desde finales del año pasado.

El organismo presidido por Ángel Gurría, considera que la clave para consolidar la recuperación será actuar con rapidez; aunque no habrá una salida en uve para todos los países,  muchos indicadores  recobrarán su ritmo previo a la pandemia.

“Acelerar la producción y el despliegue de las vacunas es la mejor política económica con la que contamos en la actualidad para que nuestras economías y el empleo vuelvan a crecer”, remarca en su más reciente informe.

En las Perspectivas Económicas Provisionales de marzo analiza que,  en 2021, el PIB de India será de un 12.6%, prácticamente el único país con tal dinámica seguido por, China, con un PIB del 7.8%; y en tercera posición, EU con un PIB del 6.5 por ciento.

 

A COLACIÓN

Otros países, miembros del G7 y del G20, experimentarán  un tirón relevante en su PIB como por ejemplo: Turquía (5.9%); varios europeos como Francia, España, Reino Unido también crecerán por encima del 5 por ciento.

Las perspectivas para Argentina, México y Brasil son igualmente halagüeñas con un PIB aproximado del 4.6%; 4.5% y  3.7%, respectivamente; buena parte de la producción mexicana podría resentir un mejor desempeño en la medida que la Unión Americana logre una mayor y más rápida expansión.

En general, el camino pasa por un rebote ansiado y esperado, unos sectores tenderán a una salida más veloz, la propia OCDE cree que la producción mundial alcanzará -a mediados de año- niveles previos a la pandemia.

“En el escenario al alza, las perspectivas de crecimiento mejorarían si la producción y distribución de dosis se acelera, si hay una mayor coordinación global y una anticipación a las mutaciones del virus”, remarca el organismo internacional.

Hay que dejar atrás los malos tiempos, el balance de 2020, varía desde la caída del PIB mundial de un 4.3% según el Banco Mundial o la contracción de un 3.4%, de acuerdo con la OCDE; sin embargo, no todos se  perdieron en la marea de la debacle provocada por la emergencia sanitaria y el daño colateral en el tejido socioeconómico: China habría cerrado el año pasado con un PIB del 2.3% y Turquía del 1.8 por ciento.

@claudialunapale