Y al vapor las cosas son aprisa y en política, eso es algo fatal y eso es esta alianza. Va cooptada por frankensteiniana que es y ni siquiera considera la posibilidad de la reelección permitida por ley en ciertos cargos que estarán en disputa en 2021 y quizá Morena sí aproveche esa ventaja legal. Máxime si también andaran escasos de candidatos. La alianza al vapor parece que no sabe que sus miembros aprobaron la reelección de diputaciones federales en 2014. Confecciona listas con cartuchos quemados y como si solo fueran recién llegados y para un periodo y así, va como si los que ya están no pudieran ni quisieran reelegirse. Será que no leyeron lo que aprobaron. Y hay muchos que quieren los puestos.

Va por México hecha al va-por supone ser la alianza frankensteiniana que no se necesita –¿unir a PRI y PAN? – que igual omite identificar agendas comunes –un PRI, corrupto irredento, un PAN que alega combatir la corrupción– y un PRD casi extinto, lejano al proyecto de 1989. Es su derecho crearla y de los ciudadanos observar la paradoja que entraña y que no promete éxito de gestión en el gobierno, rehuyéndola. El PAN por años dijo y demonizó que eran lo mismo PRI y PRD. Hoy se alía a ellos. Todo, menos congruencia.

Juntar partidos tan disímbolos nunca promete éxitos. Referido ello a lo importante: acciones de gobierno, que entendemos que es su meta. Si apoyan su proyecto solo en una campaña de odio contra López, al insulto barato a Morena –como puede leerse en redes sociales de gestores del voto al servicio de la mentada alianza– van muy equivocados. Y su principal error es suponer que el elector votará lo que sea, lo que sea que le pongan enfrente mientras no sea Morena. Es creer tonto al elector.

Es no valorar al elector, que puede estar conforme con una gestión de diputado o munícipe o el que puede estar descontento pero no necesita a Blue Demon en la alcaldía Miguel Hidalgo o a Paquita la del Barrio de diputada. Para los que defenestran a Sergio Mayer de Morena, que ganó su distrito a punta de votos, recordarles a la priista Carmen Salinas que llegó por dedazo. A la segunda no se le recuerda nada en pro.

Y no es que no tengan derecho todos los ciudadanos, es que la sociedad merece avanzar y no retroceder con improvisaciones y ocurrencias. La alianza Va Por México enfrenta como ninguna la condición de echar mano de lo que sea. Ese es su error. En un manifiesto se dijo que esos partidos se animaron a unirse. Respuesta: ¡lástima! que no se animaron a cambiar.

Las dos figuras públicas citadas párrafos arriba no van por esa alianza Va por México, pero son una muestra que extrapolamos a la mentada alianza, a la que le está costando encontrar candidatos presentables. Y no porque los del PRI se fueron a Morena, como repite una cantaleta muy cuestionable, sino porque son partidos enganchados por élites que ni se renuevan ni se depuran y no sueltan. La democracia interna partidaria está ausente. Quede claro: decir que la gente votará lo que sea con tal de que no sea Morena, es minimizar la inteligencia del electorado y la idea peregrina de que si le pones un Beltrones enfrente, le lloverán votos. Y es posible: en contra.

Se decía hace unas semanas que 389 diputados federales actuales, que son de todos los colores, quieren reelegirse conforme a la reforma política de 2014. Por otra parte Calderón denuncia que los mejores lugares no se los están dando a su gente en la confección de las listas de candidatos opositores a Morena. Si cruzamos lo datos quiere decir que de 500 curules restan 111 libres. Para tantos partidos y aspirantes…. Y los partidos hacen planes como si 389 no quisieran reelegirse. Será una cena de negros.

Eso es importante porque pareciera que 389 no serán considerados. No están obligados a reelegirse si el voto popular no lo quiere ni los partidos a postularlos de nuevo, pero entre sentirse merecedores y los que sí trabajaron la reelección cabe preguntarse si los partidos son conscientes de esa coyuntura.

En medio está la alianza Va por México, que si no ofrece congruencia, perderá feo las elecciones de junio. Es que no basta poner por poner.  Y queda lo de dar candidaturas a otros, a externos. Como ha pasado en Morena, que hasta la protesta terminó tomando la sede nacional del partido.

Esta alianza ya nos adelantó sus propuestas y dejan mucho qué desear. Retroceso, repetición, promesas incumplidas de cuando esos partidos detentaron la presidencia  de la República y ofrecen ningún proyecto alternativo y ni de futuro. Ese panorama es lo que ofreció Va por México el martes 27 de enero de 2021: acceso económico a todos (como no lo favorecieron en su capitalismo de amigos), justicia social (con 50 millones de pobres, el saldo dejado por la dupla del PRI-PAN en la presidencia), apoyo al campo (¿o a las redes priistas que lo tiene secuestrado y saquean con sus organismos de siempre?) y así un largo etcétera. Será que leamos la lerda expresión: “bueno, antes no, pero ahora sí…”.Como para verla venir.

Uno esperarías mejores candidatos y propuestas sensatas y más mea culpa. Autocrítica, pues. Que solo puede venir de cada uno de ellos, no de los analistas. Y esto se dice porque hay quien confunde los términos. Y no hay nada. Quedarán a deber hasta eso.