El presidente López Obrador, anunció que este viernes irá de gira por Sinaloa, que por tercera ocasión en lo que va del sexenio visitará Badiraguato. Para aquellos que no tienen la memoria, Badiraguato es el lugar más señalado del narcotráfico en este continente, la sede del Cártel de Sinaloa.

En este lugar nació Joaquín “El Chapo” Guzmán y hay vive doña María Consuelo Loera Pérez, la madre del mismisimo Chapo, y abuela del liberado Ovidio Guzmán, también es el municipio de origen de Rafael Caro Quintero,quien fuera el fundador del (Cártel de Guadalajara), acusado de participar en el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar. Es el mismo Caro Quintero a quien hoy libre de su sentencia se le ubica como el mediador que coordina las relaciones pacíficas entre Ismael “El Mayo” Zambada y los hijos del Chapo. El motivo oficial en la visita presidencial de este viernes a Sinaloa es para supervisar la construcción de la carretera Badiraguato-Guadalupe y Calvo, ubicada dentro del llamado “triángulo dorado” donde abundan los plantíos de amapola y marihuana.

Es la misma carretera que vistió en  marzo de 2020 y en donde el mandatario se bajó de su camioneta para ir a saludar a la madre de joaquín guzmán. No te bajes, no te bajes. Ya recibí tu carta decía el inquilino de palacio estaba claro que en aquella gira el presidente cayó en una emboscada que le significó un elevado costo en su imagen sobre todo, cuando los medios de comunicación no tuvieron acceso a ese tramo del recorrido, al que solo accedieron los más cercanos al mandatario. Pero algunos se encargaron no solo de videograbar el peculiar encuentro, con la madre y el abogado de “el chapo”, sino de filtrar aquellas imágenes por las redes sociales. Fue un escándalo muy grande. Esas imágenes incluían también fotografías del mandatario comiendo al aire libre con las autoridades de Badiraguato, cercanas todas a la familia Guzmán Loera. 

Esas fotografías fueron filtradas a los medios. Pues ahora, por tercera vez más y a pesar de la dura experiencia y el alto costo en imagen el presidente López Obrador va hasta Badiraguato. El anuncio indica que a esa gira no habrá acceso a los reporteros que cubren la fuente presidencial, ni medio de comunicación alguno, sea local, nacional o internacional. ¿Cuál es el interés presidencial de volver a un sitio que está tocado por la narco-política de ser la cuna de dos de los más renombrados capos mexicanos: uno, el Chapo pagando  su condena en una prisión de Nueva York y el otro, ¿Caro Quintero, buscado como prófugo por los organismos de seguridad de los E.U? Demasiado riesgo personal el volver a la misma peligrosa región, sin custodios suficientes, como ya lo hizo en su segunda visita.

Se va a meter de nuevo a la boca del cartel. Demasiado espacio para abrir esa visita a la especulación de que, si lo hace, es porque se sabe protegido y porque volverá a tener algún encuentro con sus allegados de los capos, y que, y por esta razón, los medios de comunicación volverán a estar marginados de esa gira en particular. ¿Alguien puede garantizar que no vuelvan a grabar el video de algún saludo o encuentro incómodo, como el que nadie quería que se viera aquel mediodía de fin de marzo de 2020?

Demasiada poca la sensibilidad presidencial como para no recordarle que el gobierno de la Cuarta Transformación está bajo la lupa de organismo de inteligencia internacional, por ser tan escaso, casi nulo, en el combate contra el crimen organizado. Demasiada piel dura para hacer una gira así en los días en los que se acusa que Morena se hizo de las gubernaturas del Pacífico Sinaloa incluida gracias al apoyo del crimen organizado.

Demasiado provocar a la suerte, cuando  los Estados Unidos nos tienen en la antesala de que se declare a los cárteles mexicanos como grupos terroristas, lo que permitiría una operación directa, en territorio nacional, de fuerzas norteamericanas. Demasiado rápido voló  la imaginación cuando se anunció la prohibición de acceso para los medios de comunicación. ¿no que estábamos ante a un gobierno transparente? ¿O decidimos las giras en lo oscurito? Si se trata de una simple supervisión a una carretera, ¿por qué negar el paso a las cámaras y a los micrófonos? Cuántas más poblaciones con más necesidades urgentes o cuantos estados agradecerán lo que fuera por una gira presidencial, que hasta ahora les han negado. Esta es la tercera vez para los cinco mil habitantes de Badiraguato en contar con la presencia del presidente de México.