Curiosos son los gobiernos del gobierno Morenista, a la hora de hacer amarres políticos, que a simple vista lucen impensables.

 

El último caso sale de la Subsecretaría de Gobernación, y una vez más se trata de un “favor político”, que le hicieron a la Gobernadora de Sonora Claudia Pavlovich.

 

El hecho es que Ricardo Peralta, ajonjolí de todos los moles (conflictos), volvió a brincarse los protocolos y se cre que de motu proprio se lanzó a llamar a los Diputados locales de MORENA en Sonora.

 

Y usando el nombre del Presidente AMLO y las siglas de MORENA, supuestamente pidió a los Legisladores de aquel Estado que votaran en favor de una iniciativa para solicitar un crédito de mil 500 millones de pesos para el Gobierno Sonorense.

 

Curioso y delicado cabildeo es el de un personaje que labora dentro del Poder Ejecutivo y que sin mediar negociación de por medio se lanza a cabildear en lo “personal” un préstamo para un gobierno Priista.

 

Nada en contra la Gobernadora Pavlovich, quien dicho sea de paso tiene un excelente récord en las encuestas nacionales como jefa tricolor en tiempos en que el Priismo no está en su mejor momento algunas encuestas de opinión la dan en un tercer lugar.

 

Pero si nos atenemos a su reciente comportamiento frente al Gobierno Federal Morenista, las cosas ya no cuadran.

 

Recordar que Pavlovich es la única Gobernadora tricolor que viene desairando los encuentros de los mandatarios estatales tricolores con el Presidente López Obrador. Si la Gobernadora le regatea su lugar al inquilino del Palacio Nacional ¿por qué el Subsecretario de Gobernación tendría que salir a cabildear entre los Legisladores Morenistas el multimillonario préstamo a las arcas Sonorenses? O será a caso el encargo de hacer el trabajo de fontanero presidencial.

 

Algunos analistas advierten que Subsecretario Peralta ya le quedo chica Baja California, que sus alianzas con el Gobernador Jaime Bonilla y el Control de las Aduanas de aquella entidad no son suficientes para el proyecto político que tiene en su horizonte.

 

Y como no hay garantías de que el Proyecto Bonilla, del cual fue su artífice promotor y financiero, le dure los cinco años que quería, quiere ampliar la geografía de influencia.

 

Y esa incluye comenzar a operar dentro del Estado vecino de Baja California, que es Sonora, en donde están las codiciadas aduanas de Nogales y Sonoita. Por eso el Subsecretario Peralta quiere ganarse la voluntad de la Gobernadora Pavlovich, quien, urgida de salir de los apuros financieros de su Estado, le es imprescindible que los Morenistas le den el visto bueno a su solicitud de préstamo de mil 500 millones de pesos.

 

Lo curioso es que ese apoyo, lo califican como financiamiento PRIMOR, nada a contracorriente de la mística del Gobierno Morenista.

 

Ya se olvidó que, desde los días de su candidatura, el Presidente AMLO, dijo que ni él ni su partido apoyarían nuevos endeudamientos de las de por sí muy comprometidas y saqueadas tesorerías estatales.

 

¿Fueron los que autorizaron siendo el inquilino de Palacio Naional y la inquilina de Bucareli de las Gestiones Legislativas y financieras del Subsecretario Peralta en favor del Gobierno Priista de Claudia Pavlovich?

 

Seguramente la respuesta esta en el aire, como viene sucediendo en casi todos los fuegos que como bombero voluntario sale a sofocar el cuestionable funcionario federal.