Nadie duda de las bondades y beneficios que tienen las tecnologías y su desarrollo impactante en nuestra sociedad local, nacional, y mundial. En un instante nos permite estar en comunicación, prácticamente con cualquier punto del globo terráqueo  y enterarnos de hechos prácticamente al mismo tiempo que ocurren.

 

Teléfono  celular, tabletas, computadoras convencionales entre otras herramientas nos trasladan al instante a cualquier punto del globo terráqueo como nunca antes había ocurrido, también estas herramientas nos ayudan a consultar información sobre personas, sucesos, y todo aquello que tiene que ver con el conocimiento humano en sus múltiples y variadas disciplinas y saberes.

 

Hasta ahí todo bien, pero dichas herramientas tienen también su lado negativo para nuestra convivencia humana y social ya que se prestan también para su uso innecesario e ilegal en muchos casos de la vida privada de otras personas y aquí es donde ante el uso perverso, inmoral, anti ético y de le cualquier calificativo de que se puede grabar y difundir imágenes de  la mujer ya sea en su vida personal, en sus relaciones afectivas o inclusive de su vida de pareja o matrimonial.

 

Y esto es cada vez más frecuente como parte del uso pervertido de los teléfonos, principalmente. Sinnúmero de casos así lo confirman y esto en aquellos que se denuncian, muchos mas no ocurre así por temores personales o bien por negligencia de la autoridad y también porque no por alguna complicidad (es).

 

En  hora buena y ojala y su aplicación se dé con todo el rigor necesario y no quede en letra muerta como ocurre en muchos casos. 

 

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