Banxico atribuye las escaladas en la inflación a la falta de insumos y problemas logísticos.

 

La tortilla inició el mes patrio con un regalo nada grato para los mexicanos: precios más altos.

 

La tortilla de maíz cerró la primera quincena de septiembre con una inflación anual de 15.5 por ciento, ligeramente por encima del avance de 15.4 por ciento registrado en la quincena previa. A tasa quincenal, el avance fue de 0.3 por ciento, mismo que la segunda quincena de agosto.

 

Con esto, la tortilla suma 14 quincenas consecutivas con inflación acelerada. El encarecimiento no ha parado desde la segunda mitad de febrero.

 

El dato subraya las presiones que la inflación continúa ejerciendo sobre los bolsillos de los mexicanos. A pesar de los aumentos anuales al salario mínimo, los precios elevados amenazan con erosionar el poder adquisitivo de los hogares.

 

El Banco de México (Banxico) atribuye las escaladas en la inflación a varios factores: desde la falta de insumos y problemas logísticos, hasta desfases temporales en la oferta y la demanda. A pesar de la persistencia, los miembros de la Junta de Gobierno reiteraron en su última reunión que lo más probable es que las presiones sean transitorias.

 

Precios de la carne frenan ligeramente

Las principales fuentes de proteína en la dieta mexicana se siguieron encareciendo, aunque a un ritmo menos acelerado.

 

La carne de cerdo cerró la primera mitad de septiembre con una inflación anual de 18 por ciento, menor que el 18.5 por ciento anual registrado en la segunda quincena de agosto. A tasa quincenal, los precios retrocedieron 0.8 por ciento.

 

Con esto, la carne de cerdo rompió su racha de 13 quincenas con inflación acelerada.

 

El pollo cerró la quincena con una inflación de 10.5 por ciento a tasa anual, considerablemente por debajo del 14.1 por ciento de la quincena previa.

 

La carne de res fue la única de las tres principales proteínas que continuó acelerando su encarecimiento. Al cierre de la primera mitad de septiembre, registró una inflación anual de 11.6 por ciento, por encima del 11.3 por ciento de la quincena previa, sumando tres meses y medio avanzando.

 

Las desaceleraciones en los precios de la carne y el pollo -las dos proteínas más consumidas en México- permitieron que el índice de precios para productos pecuarios bajara a 11.15 por ciento.

 

En contraste, el índice de frutas y verduras aceleró a 8.70 por ciento y el de agropecuarios avanzó a 10.01 por ciento.