El gasto en tarjetas de crédito entre el 9 y el 20 de noviembre sumó 55 mil 267 millones de pesos.

 

El mayor crecimiento en las compras con tarjetas de crédito se observó en las tiendas departamentales y algunos supermercados.Las tiendas departamentales, supermercados, agencias de viajes, ferreterías y servicios de telecomunicaciones, entre otros, son los segmentos que más aumentaron sus ventas vía tarjetas de crédito en esta edición de El Buen Fin, pese a la pandemia por COVID-19.

 

De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico) el gasto en tarjetas de crédito entre el 9 y el 20 de noviembre sumó 55 mil 267 millones de pesos, un 67 por ciento más que en el mismo periodo del mes previo.

 

El gasto en estos plásticos sumó 34 mil 497 millones de pesos en el mismo periodo de marzo y su monto se desplomó a 19 mil 663 millones en abril, que representa una caída de 43 por ciento, a causa de las restricciones en la actividad productiva por la pandemia.

 

Desde entonces se ha registrado una mejora paulatina hasta alcanzar poco más de 30 mil millones en los últimos meses.

 

El mayor crecimiento en las compras con tarjetas de crédito se observó en las tiendas departamentales y algunos supermercados conocidos como establecimientos de grandes superficies, con 150 por ciento, al pasar de 6 mil 648 millones de pesos, del 9 al 20 de octubre, a 16 mil 625 millones de pesos en el mismo lapso de noviembre.

 

También se observó un repunte de 95 por ciento en otros comercios al detalle, con 95 por ciento. A este segmento le siguen los que se realizaron a través de pagos por medio de aplicaciones, con 75 por ciento de avance, y el gasto en agencias de viaje, el cual aumentó 47.5 por ciento en igual periodo.

 

En contraste, los consumidores fueron más conservadores en sus compras al contado, ya que con tarjetas de débito el gasto reportó un incremento de 24 por ciento en la temporada.

 

Con motivo de la emergencia sanitaria generada por el COVID-19, las autoridades consideraron que esta edición de El Buen Fin fuera más prolongada, de 12 días, para evitar aglomeraciones que puedan poner en riesgo la salud de la población, además de apoyar a la reactivación económica con su duración extendida. En los programas previos la duración fue de 4 días.

 

Tiempo de promociones

James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CiBanco, comentó que, en general, el mayor gasto en tarjetas de crédito con este programa es una tendencia que se ha venido dando en los últimos años, además de que las personas aprovechan las promociones como los meses sin intereses para optar por este método de pago.

 

“Si uno ve en los últimos años, la tendencia es alcista en el uso de plásticos, ya sea de crédito o débito; en ese sentido, en parte es por este comportamiento que se viene desarrollando desde antes, por cuestiones de comodidad y de las promociones que ofrecen distintos comercios, sobre todo en meses sin intereses”, señaló.

 

Por otra parte, Amín Vera, director de análisis económico y bursátil de BW Capital, comentó que “una parte de este repunte obedece a que la temporada de descuentos coincidió con el pico de una mejora técnica transitoria en prácticamente todos los indicadores macroeconómicos, especialmente el de la confianza del consumidor”.

 

Eduardo López Ponce, analista de instituciones financieras de Ve Por Más, consideró que este aumento obedece a la estacionalidad, ya que históricamente noviembre siempre ha tenido mejor rendimiento que octubre en cuanto al gasto con tarjetas.

 

“Siempre noviembre va a ser mejor que octubre, precisamente porque inician las promociones de El Buen Fin y además porque en algunos casos se otorgan los aguinaldos, además de que en este año hay un tema de recuperación secuencial por la caída que hubo en el gasto a raíz de la pandemia”, dijo y añadió que, pese a este aumento, aún no se alcanzan los niveles presentados en 2019.

 

Al respecto, Carlos González director de Análisis y Estrategia Bursátil de Monex, comentó que una de las principales razones de que las personas opten por el uso de tarjetas de crédito se da por la pérdida de sus empleos, además del menor flujo de efectivo por la pandemia y el auge del comercio electrónico.

 

“Obedece al incremento en la tasa de desempleo y la incertidumbre que esto conlleva, además de que, al haber menor actividad económica se ha reducido el movimiento del efectivo; y otro punto es que ha habido un incremento en el consumo en línea, que esto también favorece más el uso de tarjetas de crédito que de débito”, acotó.