En su carta de renuncia asegura que se confirmó que la acusación fue por un disgusto de carácter escolar

 

Víctor Alberto Barreras Castro, cuyo nombramiento como cónsul en Las Vegas, Nevada, quedó suspendido por el canciller Marcelo Ebrard luego de hacerse pública una acusación de 2011 en su contra por el delito sexual, presentó su renuncia a dicha designación por no estar dispuesto “a seguir siendo objeto de una calumnia”.

 

En un documento dirigido a la Dirección General del Servicio Exterior y de Recursos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores aclaró que la decisión fue resultado de una iniciativa personal.

 

En el texto expuso que, tanto la presunta víctima como sus padres, confirmaron que su acusación no tuvo fundamento pues estuvo basada en un “disgusto” de carácter escolar, tal como lo aceptan las partes.

 

“Producto de esta acusación fui sometido a un linchamiento digital y mediático contra mi persona y contra los involucrados”, expuso Barreras Castro en su carta de renuncia.

 

Además, señaló “evidentes motivaciones políticas” de la periodista Dolia Estévez, quien sacó a la luz el caso, para desprestigiar su carrera diplomática. Asimismo, se reservó el derecho de demandar a la comunicadora por difamación y daño moral.

 

“Son evidentes los motivos políticos de la ‘periodista’ de desprestigiar mi persona y mi carrera que siempre he ejercido con profesionalismo, rectitud y honestidad, pues sus impulsos carecen de fundamento y no hace pública la verdad y los testimonios que comprueban mi inocencia”, afirmó Barreras Castro en su renuncia con carácter irrevocable.

 

La periodista Estévez denunció en una publicación que Barreras Castro fue detenido en 2011 por el delito de estupro pues en ese año tuvo relaciones con una menor de 14 años, cuando él tenía 24. De acuerdo con la denuncia, la menor era su alumna.