El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, expresó su preocupación sobre la disminución de afluencia de personas a la procesión de Semana Santa, esto como consecuencia de la inseguridad que se vive dentro de la capital poblana y la imagen que está presentando a nivel nacional.

 

Arzobispo de Puebla teme que inseguridad afecte afluencia en Semana SantaEn entrevista, monseñor hizo el llamado a las autoridades locales que colaboren para evitar el descenso de la cantidad de turistas a la procesión de Viernes Santo, por temas como la inseguridad o el ambulantaje, los cuales consideran son dos factores que podrían disminuir la visita de fieles de otras partes del país.

 

“Mi invitación es a las autoridades a que pongan orden. Queremos una Puebla tranquila, segura, para que el turismo propio de estos tiempos, de la Cuaresma, no se aleje, al contrario, que asista cada vez más”, comentó.

 

Sánchez Espinosa indicó que cada año el número de participantes en la procesión de Viernes Santo crece, el año pasado contaron con la participación de más de 180 mil personas, por lo que considera que es una celebración muy importante que necesita la atención de las autoridades para que se lleve a cabo.

 

Lamenta arzobispo que templos de la Mixteca poblana sigan sin reconstruirse.

 

El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, dio a conocer que a más de un año del sismo del 19 de septiembre del 2017, templos de la Mixteca poblana aún no se hayan reconstruido y que por lo mismo algunos se encuentren a punto del colapso.

 

Sánchez Espinosa explicó que lamentablemente los recursos no han sido gestionados y que ante un cambio de administración federal no se ha tenido noticias sobre su intervención, por lo que muchos de estos templos antiguos se encuentran en situaciones precarias.

 

“Todavía en muchos templos de la mixteca poblana no haya trabajos, en algunos sí, en otros no. Sobre todo, me preocupan los conventos del Siglo XVI que están en la zona sur, Izúcar de Matamoros, Tochimilco y Quecholac, los cuales están casi casi por colapsar”, comentó.

 

Resaltó que con apoyo de la iniciativa privada, parte de la infraestructura que se ocupó para atender la catedral de Puebla fue enviada al ex convento de Izúcar de Matamoros, por lo que fue apuntalado y gracias a eso se ha evitado que colapse.

 

Monseñor sostuvo que esperan que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pronto gestione los recursos necesarios y se empiecen a trabajar en ellos, debido a que la Arquidiócesis no tiene injerencia en cuestión de recursos y solo pueden esperar.