Acción Ciudadana Frente a la Pobreza publicó el estudio “Barreras. Reporte especial sobre exclusión económica y precariedad laboral de las mujeres en México”, donde ubicó a las féminas que habitan en el estado de Puebla en la segunda posición a nivel nacional con mayor adversidad económica, seguido de la carencia de recursos suficientes para cubrir sus necesidades y la falta de prestaciones y seguridad social.

 

muj30.PNG - 869.23 kBEn resumen, reveló que ocho féminas de cada 10 no cuentan con recursos suficientes para cubrir sus necesidades; mientras que seis de cada 10 no tienen acceso al mercado de trabajo.

 

La organización no gubernamental precisó que los estados con mayor proporción de mujeres sin ingresos propios son: Chiapas, con un 66 por ciento; el Estado de México, con el 64 por ciento; y Puebla, con el 61 por ciento.

 

Es decir, informó que un millón 432 mil poblanas no cuentan con ingresos propios y otras 169 mil son estudiantes.

 

En tanto, refirió que un millón 140 mil mujeres que habitan en la entidad si cuentan con trabajo, lo cual significa una tasa del 43 por ciento, en contraste con el 74 por ciento de la participación masculina.

 

Asimismo, las mujeres en el estado de Puebla se ubican en el quinto lugar a nivel nacional, con el 78 por ciento de la población femenil sin seguridad social, por debajo de Chiapas, Oaxaca, Guerrero e Hidalgo.

 

La investigación evidenció que la pandemia es la que más ha afectado a las mujeres en su situación laboral en México, pues solamente 6 por ciento ganan más de 12 mil pesos mensuales.

 

Para igualar el salario que reciben los hombres, comparó, las mujeres tendrían que trabajar años de 13.5 o de 14 meses para cubrir el costo de la canasta básica para ellas y una persona más.

 

Ante tal panorama, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza alertó que la desigualdad laboral y la falta de autonomía económica es un factor de riesgo frente a la violencia de género.

 

El Reporte especial sobre exclusión económica y precariedad laboral de las mujeres expuso que en el país hay casi 26 millones de mujeres sin ingreso propio, y las barreras a la participación laboral son más altas para ellas, si se equipara con los hombres.

 

Aunado a ello, enfatizó que hay una exclusión laboral derivada de los roles impuestos que les asignan funciones de cuidados de la familia y el hogar, como si estos fueran naturales.

 

Como ejemplo, citó que en el trabajo doméstico remunerado, hay por cada hombre ocupado alrededor 11 mujeres.

 

A esto sumó que en ese trabajo las mujeres reciben en promedio mil 362 pesos mensuales menos salario que los hombres.

 

De la misma forma, dijo que esta desigualdad se presenta en puestos directivos, donde hay casi cuatro veces más hombres empleadores que mujeres empleadoras.

 

Al final, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza exhortó a las autoridades a equilibrar los permisos para maternidad, paternidad y el resto de las prestaciones de acceso a servicios de cuidados, a fin de evitar sesgos de contratación contra las mujeres.

 

Pidió establecer mecanismos efectivos contra la violencia en el entorno laboral, y garantizar condiciones de seguridad para mujeres que trabajan en horarios o situaciones de riesgo a la violencia.