El menos 126.5 toneladas de contaminantes llegan cada día a las plantas de tratamiento de aguas residuales en la capital poblana, arrastradas por los ríos Atoyac, Zahuapan, San Francisco y Alseseca, que llevan en sus cauces descargas industriales clandestinas y algunas domiciliarias.

 

El agua de estos ríos es recibida en las plantas de tratamiento que opera Agua de Puebla para Todos en la capital poblana, a pesar de que incumplen con las normas establecidas por los gobiernos federal y estatal en cuanto a los niveles de contaminación que deberían contener para ser admitidas.

 

En el estudio “Servicio ambiental de la presa de Valsequillo para las cuencas de los ríos del Atoyac – Zahuapan y Alseseca, Puebla, Tlaxcala y México”, elaborado por el Instituto Politécnico Nacional (IPN), se revela que “por lo tanto, los ríos mencionados se convierten en los principales aportadores de contaminantes a la Presa de Valsequillo con una importante carga de aguas residuales de tipo industrial y urbano”.

 

En el documento se estima que “el Río Atoyac aporta 69 toneladas/día de contaminantes, el Río Zahuapan 8 toneladas/día, el Río San Francisco 21.5 toneladas/día y 28 toneladas/día el Río Alseseca”.

 

El cauce de los ríos Zahuapan – Atoyac y Alseseca atraviesa parques industriales y empresas dedicadas principalmente a los giros textil, químico, construcción, electromecánica automotriz y petroquímica, además de que son receptores de los colectores industriales y municipales, según refiere dicho estudio.

 

No obstante, también se suman descargas de casas habitación que mandan sus aguas negras a los ríos en lugar de hacerlo en la red pública.

 

La empresa Agua de Puebla para Todos, que tiene a su cargo la operación de las plantas de tratamiento, procesa diariamente al menos 2 mil 400 litros de aguas residuales por segundo.

 

En el periodo 2014-2018 se invirtieron 356 millones de pesos para adquirir equipo nuevo y mejorar la tecnología de las plantas tratadoras de aguas residuales, así como para la rehabilitación y ampliación de toda la red de colectores y rebombeos que conducen toda el agua sanitaria de la zona de cobertura a las plantas de tratamiento.

 

11 de agosto de 2019

 

En la actualidad, se mantienen en funcionamiento los colectores y plantas de tratamiento de San Francisco, Alseseca, Parque Ecológico, Barranca del Conde y Atoyac Sur, hasta donde son canalizadas las aguas residuales para reducir sus niveles de contaminación y poder reutilizarlas en distintas actividades.

 

En estas plantas, las aguas negras son sometidas a procesos que permiten bajar sus niveles de toxicidad, basados en el DBO (cantidad de oxígeno que se necesita para disolver los contaminantes que provienen de las industrias) y en el DQO (cantidad de oxígeno que se necesita para disolver la materia orgánica, como el excremento).

 

Antes de que el agua sea tratada se analiza con cuánto DBO y DQO entra en la planta y cuánto oxígeno requiere para que esto se reduzca. Lo ideal sería que el agua no fuese a parar directo a los ríos, sino que se enviará a los colectores, lo cual muchas industrias y particulares evitan para no pagar ese servicio.

 

La planta de tratamiento de Agua de Puebla para Todos que actualmente recibe el agua más contaminada es la de Barranca del Conde, en donde los índices de DBO son de 900 unidades y de DQO de 1,500 unidades y luego de ser procesadas se envían a los cauces con niveles de 300 DBO y 400 DQO.

 

De acuerdo con el IPN, es importante remarcar que para el Río Alseseca “los valores de DBO presentan un considerable aumento que excede los límites permisibles para ríos en las estaciones”, lo que se presenta desde hace nueve años y debe ser resuelto para evitar una mayor contaminación.

 

Entre las sugerencias finales que realizan los especialistas del Instituto Politécnico Nacional se encuentran: el que se adopten medidas integrales para el saneamiento de los ríos mencionados y, en consecuencia, de la presa de Valsequillo, en donde “sean incluidos los principales aportadores

 

de contaminación al sistema fluvial que la confluye. No entender este enunciado a cabalidad podría estar causando problemas de exportación de contaminantes que hoy son retenidos en la presa y que podrían ser vertidos a los distritos de riego de aguas abajo”.