Tiene 16 años, se ganó un boleto para la Isla del Sexo, perdió su virginidad, consumió drogas, alcohol, se enamoró y ahora quiere casarse con una de las dos mujeres que le “atendieron”.

 

“Fue increíble. Quiero llorar sólo de pensar en ello”, dijo el adolescente llamado Brian, quien se ha hecho famoso por compartir su relato (y fotos donde aparece en medio de dos chicas) en redes sociales y… en su escuela.

 

El adolescente, quien nació en Chile pero vive en Nueva York , ganó el boleto a la isla privada que se encuentra cerca de Venezuela luego de que entró al sorteo usando la tarjeta de crédito de su padre, quien se molestó al ver el cargo por una bolsa y un protector de celular, pero una vez que resultó ganador, dio permiso a su joven hijo de disfrutar de los excesos que anunciaba la promoción, como “sexo ilimitado” .

 

A su regreso, Brian ha dicho que además de tener relaciones sexuales, beber alcohol y drogarse por vez primera, se enamoró de una de las dos chicas que le “atendieron”. “Estaba realmente nervioso al principio pero los otros hombres que estaban en la Isla hicieron todo para ayudarme y poner mi mente a descansar. Se convirtieron en familia para mi”, mencionó.

 

“Cada invitado podía escoger dos chicas con quienes pasar todas las vacaciones. Una de mis chicas se llama Andrea y me enamoré de ella. Quiero que sea mi novia, me trató tan bien”. Brian dice que Andrea tuvo increíbles actos de sexo con él y que tuvo un trío durante su estadía.

 

“Quiero casarme con ella y ella quiere venir a vivir a Estados Unidos. Guardo su número y espero verla pronto”, dijo el impactado y enamorado joven.

 

6 MIL DÓLARES

 

Uno de los asistentes al evento Sex Island (Isla del Sexo, en español) del año pasado ha revelado a The Sun cómo son las fiestas privadas que se celebran en una isla de Cartagena (Colombia), donde los participantes están acompañados por 60 mujeres con las que mantienen relaciones sexuales, mientras disponen de alcohol y drogas ilimitados, se explica en un artículo publicado este viernes en dicho medio británico.

 

El evento tiene una duración de cuatro días y cuesta 6 mil dólares. Por eso precio, cada uno de los 30 participantes puede elegir a dos mujeres y disfrutar de comida y alcohol gratuitos durante todo el viaje, todo ello a bordo de un yate y en un hotel de cinco estrellas ubicado en una isla tropical privada.

 

El hombre, que reveló que había dos cantantes de pop canadiense entre los tripulantes del yate, relató que la mayoría de hombres —de entre 25 y 50 años—, eran estadounidenses, si bien también había gente de Canadá, Australia o Reino Unido, la mayoría de ellos médicos, abogados u hombres de negocios. También detalló que la mitad de los participantes (entre los que había una pareja) estaban casados.

 

Randy, que definió la experiencia como “la cosa más loca” que ha hecho en su vida, explicó que existía la posibilidad de intercambiar con otros hombres a las chicas que habían elegido, siempre que ambas partes estuvieran de acuerdo. También dijo que algunos de los hombres “se quedaron despiertos día y noche para sacar el máximo provecho” de sus acompañantes, todo ello con una gran variedad de drogas disponibles durante todo el viaje.