Excélsior informa que Daria Yusúpova es una sargento de policía. Lo que quizás sea más raro es que, además sobre su cabeza descansa una ‘corona’ como la ‘mujer policía más bella’ de Rusia y que ha participado en un programa de televisión. A pesar de su popularidad, este bellezón de 24 años sigue trabajando en lo que todavía se considera en Rusia una profesión “masculina”.

 

Daria se unió a la policía cuando sólo tenía 18 años. “Después de terminar la escuela, me mudé a Moscú, fui a una comisaría de policía y dije que quería un trabajo allí. Ni siquiera sabía que tenía que llamar por adelantado”.

 

La joven pasó una revisión de antecedentes y fue aceptada en la división de policía montada, ya que tenía experiencia en montar a caballo, a pesar de su tierna edad.

 

“Desde niña me gustaba este tipo de trabajo, pero no podía decidir con seguridad qué hacer. Decidí combinar mis habilidades ecuestres con la ayuda a la gente. La policía montada era la opción perfecta para mí”.

 

Daria había estado trabajando para la policía montada durante dos años cuando pasó un casting para el programa de telerrealidad, Police, Open Up!. El programa sigue a dos equipos del Servicio de Inspección y Patrulla de Moscú (PIS), en el que dos oficiales experimentados reciben, cada uno de ellos, un aprendiz que no está familiarizado con la vigilancia de las calles.

 

La mujer joven, frágil y aparentemente indefensa era ideal para el proyecto, debido a su falta de experiencia en el servicio y a su físico atípico (para este trabajo, por lo menos).

 

“Yo era una aprendiz. De la policía montada, ya lo sabía todo, pero en el PIS era una novata. Para mí, era algo nuevo e interesante”.

 

Durante la patrulla nocturna, Daria se encontró con muchas situaciones diferentes. “Una noche, nuestro camarógrafo fue atacado por un grupo de borrachos. No les gustó ser filmados. Mi compañero Renat logró controlar a uno de ellos. Mi tarea era proteger al camarógrafo y contener al agresor, pero este decidió pelear conmigo. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba sola contra este hombre enorme. Pero se distrajo con los transeúntes y pude ponerle las esposas”.

 

Como policía montada, Daria tiene que hacer frente a situaciones difíciles. “Hubo un partido de fútbol en Moscú. Los fans tenían fuegos artificiales. A los caballos no les gustan para nada. Tenía que asegurarme de que mi caballo estuviese bien y dispersar a la multitud al mismo tiempo. Pero todo salió bien”.

 

La joven dice que a pesar del peligro constante, nunca siente miedo en el trabajo. “Nunca me ha abrumado el miedo. Cuando el peligro ataca, me doy cuenta de que soy el único responsable de arreglar las cosas”.

 

A veces el trabajo se cobra un precio mental.

 

“Lo paso mal cuando me encuentro con gente de entornos desfavorecidos. Me llega muy adentro y me toca la fibra sensible. Me dan mucha pena”.

 

A pesar de la gran carga psicológica, Daria sigue siendo optimista y trata de encontrar placer en su trabajo. “A menudo, algunos simpatizantes vienen a darnos las gracias por patrullar el parque. Los niños se ponen muy contentos al vernos, y preguntan si pueden acariciar y alimentar a los caballos. Cuando uno ve tal alegría y sinceridad, se producen emociones positivas. Momentos como te dan mucha energía”.

 

Fue durante el rodaje del programa de telerrealidad cuando Daria conoció a su futuro marido, Renat Yusúpov, quien se convirtió en su compañero de patrulla completamente por casualidad.

 

“Fue mi mentor. Mucha gente asumió que todo era ficción, pero así pasó en realidad”.

 

El sargento mayor Renat Yusupov había estado patrullando Moscú durante más de una década cuando la inexperta aprendiz Daria, que no estaba acostumbrada a las crueles calles, fue asignada a su mando.

 

En ocasiones, el experimentado policía le preparó algunas pruebas reales, y no se anduvo con rodeos con sus críticas.

 

"Más tarde admitió que a veces me regañaba más como medida preventiva que por algo específico. Claro, algunos momentos no fueron muy buenos para mí. ¿Pero quién es perfecto? Todo aprendiz comete errores”.

 

Al final del proyecto, la actitud de Renat hacia Daria había cambiado radicalmente.

 

“Mi esposo me dijo que estaba asombrado por mi fuerza y resistencia. No puedo recordar cuántas veces trataron de asustarme para ver si podía soportarlo, pero me las arreglé para hacer que los chicos me respetaran”.

 

Después de filmar el programa, Daria regresó “a casa” con la policía montada, donde había comenzado su carrera.

 

“No muchas mujeres trabajan en el PIS. Hay más hombres allí, y yo era una forastera. En nuestra división (la policía montada), hay muchas mujeres, aproximadamente un tercio total del cuerpo”.

Dicho esto, Daria no clasifica a los oficiales según su género.

 

“En la policía, no hay una línea divisoria entre mujeres y hombres. Todos tenemos los mismos deberes”.

 

Daria tiene casi 50.000 seguidores en Instagram, pero no tiene derecho a ganar dinero por publicidad.

 

“No se me permite hacer trabajo extra ni obtener ingresos extra. Hago lo de Instagram por amor y para la gente que me sigue”.

 

Daria utiliza su cuenta para contarle a la gente que está considerando optar a un puesto en la policía montada cómo es realmente su día a día y si les conviene.

 

"Yo mismo tenía ideas erróneas sobre la policía montada, porque nadie hablaba de ella. Nadie sabía lo que hacía la policía montada. Por eso quiero contárselo a otras personas. Quiero ayudar a la gente como antes, y darles todos los detalles para que decidan si er un policía montando a caballo es lo suyo”.

 

Según Daria, las mujeres jóvenes que sueñan con servir en la policía deben estar seriamente motivadas y preparadas para cualquier dificultad.

 

“No es un trabajo fácil. Si sólo quieres dinero por hacer poco, busca en otra parte. Pero si quieres asegurar el orden público y ayudar a la gente, estás en el lugar correcto. Claro, no será fácil, pero si es tu deseo, eres bienvenido. Nadie viene aquí por la paga, vienen aquí porque quieren ayudar”.

 

La sargento mayor Yusúpova sigue trabajando en la división y, al mismo tiempo, estudiando para obtener un título en la Universidad del Ministerio del Interior.