De  acuerdo con   datos del   Observatorio  Nacional del  Emprendedor  (ONE), publicados  en   2015   en   su   estudio "Construcción,  generación  y  análisis  de indicadores para medir el estado y la evolución del  ecosistema emprendedor en   México", 75 por ciento de los empresarios  de las   micro,  pequeñas y medianas empresas del  país  considera que los elevados costos de producción son el principal impedimento para posicionar sus  productos en el mercado nacional.

 

Ante esta situación, la Secretaría de Desarrollo Económico de la  Ciudad de México  (Sedeco), a través del Fondo para el Desarrollo Social  de la Ciudad de México  (Fondeso) y en colaboración con la asociación civil Innovación Social y Ambiental  y  la  empresa de servicios de manufactura digital Materiam, ha puesto en marcha la creación de Cleantech Labs CDMX, centro de innovación y escalamiento comercial para empresas que produzcan tecnologías duras — bienes tangibles— y fomenten el uso  de energías limpias.

 

Infraestructura, clave para  el emprendimiento

 

En  entrevista para la  Agencia Informativa  Conacyt, Alfonso Tamés  Grijalva, director de Materiam, explicó que la idea de participar en  un  centro con  estas características surgió cuando los  impulsores de Cleantech Labs  CDMX reco- nocieron que los  emprendedores no  solo  necesitan recursos financieros para poner en  marcha su  proyecto, sino  que también requieren de infraestructura tecnológica, lo cual  implica una inversión poco viable para quienes inician  un negocio.

 

“La idea es  poner infraestructura de clase mundial a disposición de cualquier persona, taller, empresa pequeña o hasta grande. Hicimos una  investigación profunda para conocer los  procesos y sistemas de fabricación que más apor- tarían a una variedad de empresas, que van  desde la industria aeroespacial o automotriz, hasta pequeños proyectos de diseño industrial”.

 

Otro aspecto fundamental en la concepción de este centro es el espacio físico, pues este debe cumplir con normas de construcción y seguridad que más tarde permitan certificarlo como un lugar apto para el desarrollo de cualquier trabajo industrial. 

 

“Aunque podemos ayudar a cualquier empresa, el Cleantech Labs CDMX busca promover las  tecnologías limpias, dar  prioridad a proyectos de generación de energía alternativa. El espacio también está diseñado para el coworking,  donde los miembros tendrán acceso a oficinas, espacios privados y talleres de trabajo industrial donde podrán utilizar insumos necesarios para realizar sus  procesos de manufactura”, explicó Alfonso  Tamés.

 

Otro  de los  servicios que habrá en  el centro es  un  programa permanente de capacitación  que  incluirá,  entre  otros,  talleres de fabricación digital para capacitar a los asistentes en  el uso  de las tecnologías de manufactura flexible, así  como cursos de temas especializados para familiarizar a  los  emprende- dores con términos y códigos del sector industrial a nivel internacional.

 

Asimismo, se impartirán cursos dirigidos a estudiantes de educación básica para fomentar, desde edades tempranas, la innovación y el cuidado del medio ambiente.

 

“A  través de Fondeso se han iniciado gestiones para celebrar convenios con escuelas como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Nacional Autónoma de México  (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Colegio  Nacional de Educación Técnica (Conalep) (…) Publicaremos un  pro- grama formal  con   costos muy   accesibles  y  abierto  a  todo el  público  inte- resado”.

 

Éxito basado en la colaboración

 

Una  de las  ventajas  que tendrán quienes  trabajen  en  Cleantech  Labs  CDMX, será la posibilidad de compartir ideas y conocimiento con profesionales de diversas áreas, en un lugar ubicado de manera estratégica en la capital del país para facilitar el acceso de quienes acudan.

 

“México requiere de espacios de creación donde se concentren comunidades creativas  y  de  emprendimiento. La idea de este espacio es ponerlo a disposición de una gran cantidad de personas dentro de la ciudad. Encontrar un lugar así, en una ciudad donde la mayor parte del  espacio es demandado para oficinas o centros comerciales, es un  proyecto que requiere del  apoyo de muchas instituciones y que puede aportar mucho a la economía”, concluyó Alfonso Tamés Grijalva.