BARCELONA -- Que Philippe Coutinho no lo está pasando bien en el Barcelona lo dice su cara, su manera de jugar y los números que está generando esta temporada. Llamado a ser uno de los líderes del juego de ataque del equipo de Ernesto Valverde, en los despachos del Camp Nou valoran “venderlo” el próximo verano. Fuentes solventes de la entidad catalana reconocieron a ESPN FC que “maneja propuestas que llegan a los 105 millones de euros”, pero la actitud del futbolista de “no querer salir” obliga al Barça a tener paciencia y pensar en darle una nueva oportunidad que pueda revertir la situación.

 

“Oferta en firme por el jugador no hay de ningún club, pero sí que han venido varias sociedades interesándose por el jugador”, afirmó esta semana una voz del club a este medio. “Gente importante vinculada directamente o de manera indirecta con varios clubes han estado siguiendo al futbolista”. Desde hace tiempo se especula que el Manchester United estaría en condiciones de abordar su fichaje, o que el PSG entraría en el juego de firmarlo. También creen en el Barça que el Bayern Munich, que pretende revolucionar su plantilla, podría interesarse en él, pero a día de hoy en el Camp Nou nadie abre la boca en este sentido..

 

En la presente temporada, Coutinho ha tenido 41 apariciones con el equipo (en todas las competiciones), ha hecho nueve goles, repartió cinco asistencias y acumuló 2,521 minutos. Números pobres para un futbolista por el que el Barça pagó 120 millones de euros (más 40 en variables). A su favor hay que decir que antes de lesionarse esta temporada ante el Inter en Milán (desgarro muscular) sus actuaciones habían sido notables, pero desde entonces su peso en el grupo y su acierto en la toma de decisiones ha ido cayendo progresivamente.

 

El verano de 2017, con la salida de Neymar al PSG, Robert Fernández (entonces director deportivo) y Raúl Sanllehí (ahora en el Arsenal y entonces director del área de fútbol) viajaron a Londres desde la concentración de verano del equipo en Nueva York para entrevistarse con Kia Joorabchian, agente del jugador. El Barcelona se lanzaba de cabeza por un crack que llegó en enero de 2018 al Camp Nou y un año y medio después su etapa parece comenzar a estar finiquitada. “Es un tipo alegre, que disfruta entrenando, pero cuando sale al campo, algo le pasa que no avanza bien”, opinan desde el vestuario, lugar en el que apoyan como nadie al jugador: “Calidad le sobra para jugar como titular, esperemos que le vuelva la confianza”.

 

Robert veía a Coutinho “como el substituto natural de Andrés Iniesta”. No ha podido ser así, al menos hasta el momento. El brasileño, vecino de Lionel Messi y Luis Suárez en el barrio de Bellamar, en Castelldefels, ha encontrado en esta localidad su punto ideal para refugiarse de todo. Además, con Arthur Melo, Rafinha Alcántara o Malcom, sus compatriotas en el vestuario, ha generado una amistad que le sirve para aislarse de los malos momentos.