Entrevista. En tres meses se abrirá el Faro Perulera, en la colonia Pensil, y a finales de año se concluirán los trabajos en el Faro Cosmos. Para este 2019 se destinaron 17 millones de pesos para la operación de la Red, explica el director general de Vinculación Cultural Comunitaria de la Secretaría de Cultura local

 

La Red de Fábrica de Artes y Oficios (Faros) de la Ciudad de México sumará este año dos nuevas sedes, por lo tanto no están en peligro de desaparecer ante el proyecto de los centros Pilares que impulsa la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. Así lo señala en entrevista Benjamín González Pérez, director general de Vinculación Cultural Comunitaria de la Secretaría de Cultura local.

 

Además, añade que los Faros iniciaron el proceso de elección de sus directores a través una metodología participativa no reglamentada en algún documento oficial y en donde la población inscrita en un padrón podrá votar por quien más le agrade.

 

NUEVOS FAROS. González Pérez comenta que son 17 millones de pesos con los que operará este año la Red de Faros y que en el segundo semestre de 2019 inaugurarán dos nuevas fábricas.

 

“Vamos a seguir fortaleciendo la Red de Faros y la alcaldía de Azcapotzalco ha convenido con la Secretaría de Cultura que el Faro Azcapotzalco, a unos metros de El Rosario, sea parte de la red y del cual pronto anunciaremos sus actividades”, indica.

 

Sobre los Faros pendientes en la alcaldía Miguel Hidalgo, explica que en tres meses se prevé la apertura del Faro Perulera (ubicado en la colonia Pensil), y a finales de año se concluirán los trabajos en el Faro Cosmos (en la colonia Tlaxpana).

 

“La administración anterior nos dejó casi terminado el Perulera. El Cosmos que está muy cerca del Metro Normal y al cual hemos asignado 50 millones de pesos para terminar su construcción este año, quizá hacia finales de año pensamos que podemos inaugurarlo”, señala.

 

Respecto a los comentarios de que los Faros se convertirán en centros Pilares, González  Pérez asegura que son falsas noticias. “Nada más falso que eso, los Pilares han sido proyectos inspirados en los Faros”.

 

ELECCIÓN SIN REGLAMENTO. Benjamín González Pérez explica que en 2006 cuando fue director del Faro de Oriente propuso que los administrativos de estos centros culturales pudieran renovarse a través de un proceso participativo, es decir, que las comunidades en donde existen Faros pudieran votar por la mejor propuesta.

 

Pasaron 12 años para que esa forma de elección se hiciera realidad. “Para esta administración recibí una carta de los cinco directores actuales pidiéndome que hiciéramos un proceso participativo para la renovación, esto es, que consultáramos a las comunidades”, narra.

 

No obstante, González Pérez aclara que es un procedimiento que no está regulado en ningún documento oficial.

 

“No está escrito en ninguna parte, es una práctica de buena voluntad porque somos un proyecto que durante muchos años hemos creído que desde la sociedad se puede influir en las practicas participativas de un gobierno. Esto es un ensayo sociológico que puede salirnos bien si todos participamos y hay entendimiento”, advierte.

 

El proceso de elección comienza con la identificación de tres sectores con derecho a votar por un director: los trabajadores administrativos y de dirección que van desde el personal de intendencia hasta el propio director, los talleristas de los Faros y los usuarios o beneficiados de estos centros.

 

Sobre este último grupo, González Pérez explica que involucra a los alumnos, los papás de los niños inscritos y los colectivos que no laboran en los Faros pero que hacen trabajo en las colonias donde se ubican los centros culturales.

 

Esas personas, indica, forman una especie de padrón electoral con derecho a elegir un director.

 

A la par, comenta, “se lanzó una convocatoria de manera transparente y abierta para quien quiera dirigir un Faro pueda levantar la mano y decir: yo quiero ser director. Puede ser alguien interno, miembro de la comunidad o externo y nos tiene que decir para qué quiere ser director”.

 

Los candidatos, detalla, acuden a los Faros para presentar su proyecto y por medio de una asamblea, cada sector de la comunidad (administrativo, talleristas y beneficiados) puede elegir a un aspirante.

 

“Así se conforma una terna para que el secretario de Cultura, Alfonso Suárez del Real; la directora de la Red de Faros y su servidor, nos entrevistemos con las ternas y decidimos al director”, aclara.

 

—¿Cómo fue el proceso en Indios Verdes en donde se ratificó al director? 

 

—El director es Lesly Yobany Mendoza Mendoza. Ahí pasó una cosa muy curiosa: la asamblea de trabajadores, de talleristas y de usuarios dijeron Yobany. Entonces el mensaje fue que este director tiene el consenso generalizado y ha hecho un buen trabajo, por eso estamos ratificándolo.

 

—¿Cuántos aspirantes presentaron su proyecto en Indios Verdes?

 

—Lo increíble de todo es que cuando se abrió la convocatoria nadie se registró porque todos reconocían el liderazgo del director actual.

 

El caso del Faro Tláhuac es similar, indica. “No se registró nadie y todo indica que habrá ratificación del director”.

 

En Milpa Alta la terna ya está lista para los dos Faros que existen en esa alcaldía. En el Faro de Tecómotl los postulantes son: Yesenia Rodríguez, Eric Mendiola y Vianey Jiménez. En el Faro de Miacatlán, son: Julia Hernández, Noelia Cañedo y José Luis Navarro.

 

En el Faro de Oriente será el 22 de febrero cuando se les explique a las personas de la colonia Fuentes de Zaragoza, Iztapalapa, el proceso de elección de director. En el Faro Aragón será hasta el 7 de marzo cuando las autoridades resuelvan las dudas de la comunidad.

 

—¿Qué criterios considerarán para elegir a los directores?      

 

—Su trayectoria, que sean gestores culturales, que tengan trabajo comunitario y decisiones afirmativas, por ejemplo, donde hubo una mujer directora que quede una mujer.

 

González Pérez señala que sus planes para 2020 es que esta metodología participativa se establezca en un reglamento interno.