LIBRO: El Colegio Nacional presenta en español Carlos Chávez y su mundo, un libro publicado hace dos años por la Princeton University Press, el cual reúne 17 ensayos sobre el corpus musical del compositor mexicano. La edición en México fue por recomendación de Mario Lavista.

 

Dos bocetos de los vestuarios que realizó en 1927 el muralista Diego Rivera para la sinfonía Caballos de vapor (ballet H.P.) escrita por uno de los compositores mexicanos más importantes: Carlos Chávez (Ciudad de México, 1899-1978), se muestran por primera vez en México, en el libro: Carlos Chávez y su mundo, editado por El Colegio Nacional, a propuesta del músico Mario Lavista.

 

“Es una obra muy importante editada por Leonora Saavedra, la gran heredera de la investigación de Carlos Chávez. Este libro se publicó en Princeton University Press hace dos años en el marco de un festival: Bard Music Festival, Estados Unidos, que evocó a Carlos Chávez a través de un análisis sobre su legado”, explica Alejandro Cruz Atienza, director editorial de El Colegio Nacional.

 

El libro reúne 17 ensayos de investigadores como: Roberto Kolb-Neuhaus, Christina Taylor Gibson, Julián Orbón, Howard Pollack, Amy Bauer, Leon Botstein, Stephanie N. Stallings y Luisa Vilar Payá, por mencionar algunos.

 

“Fue Mario Lavista, miembro de El Colegio Nacional y alumno de Chávez, que al ser convocado al Bard Music Festival vio el valor de esta obra y la promovió con nosotros. Gracias a su propuesta tenemos este libro con introducción de Mario Lavista y con traducción de Alejandro Pérez Sáez”, destaca Cruz Atienza.

 

El libro, añade, tiene una iconografía que también estuvo incluida en la edición original de Princeton, como es el caso el retrato que Miguel Covarrubias le hizo a Chávez en 1940 para la revista Modern Music para la exhibición Twenty Centuries of Mexican Art que se presentó en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), o una foto del compositor mexicano en New Mexico en 1932 tomada por el fotógrafo francés Paul Strand.

 

“Complementamos esa iconografía con algunas cosas, entre ellas, debajo de la camisa del libro, hay los bocetos de vestuarios que hizo Diego Rivera para el Ballet H.P. de Carlos Chávez y son dibujos que no se conocían en México, son de la colección del MoMA, fue todo un hallazgo y ahora gracias a este libro circularán en nuestro país por primera vez”, explica.

 

Cruz Atienza también destaca que el libro no sólo es para lectores especializados, es para todo tipo de público.

 

“Chávez fue un hombre no sólo con un gran valor en la composición musical del país, participó en la construcción del modernismo mexicano anclado en lo prehispánico, colombino, en composiciones como la Sinfonía india, que es la búsqueda de sonidos propios del país pero que también dialoga con lo universal de la música moderna de ese tiempo”, indica.

 

En la introducción, Mario Lavista escribe que el reto al hacer un libro sobre Carlos Chávez no es la falta de información, sino el no ser repetitivos con la información.

 

“Todos parecemos convencidos de conocerlo únicamente por su música, ya que hemos escuchado la Sinfonía india, y porque sabemos que fundó la Orquesta Sinfónica de México (OSM) y que también ideó, fundó y dirigió el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), además de que estuvo cerca de presidentes y secretarios; por algunos rasgos de su carácter y porque particularmente se distanció en algún momento de Silvestre Revueltas. Pero no es así”, destaca.

 

RELECTURA DEL CONFLICTO REVUELTAS. Alejandro Cruz Atienza, director editorial de El Colegio Nacional, explica que el libro Carlos Chávez y su mundo, incluye opiniones sobre la música del compositor mexicano, su gestión institucional, su actividad como miembro de El Colegio Nacional y también su interacción con otros artistas como Covarrubias, Pellicer y el llamado conflicto con Revueltas.

 

“Siempre se habla de esta gran ruptura y escisión que despierta filias y fobias hasta nuestros días. Hay un ensayo de Roberto Kolb-Neuhaus en el que te das cuenta de la cantidad de coincidencias que tuvieron Chávez y Revueltas, fueron dos contemporáneos que trabajaron de manera muy cercana, que hubo diferencias políticas pero también puntos de encuentro”, señala.

 

En el ensayo del musicólogo y oboísta mexicano, titulado Carlos Chávez y Silvestre Revueltas. Reconstrucción de un diálogo olvidado, Kolb-Neuhaus narra la amistad y promoción de la música de ambos compositores mexicanos en Estados Unidos a través del también músico Aaron Copland (Nueva York, 1900-1990).

 

Por ejemplo, rescata un artículo publicado en Our New Music, en 1941, un año después de la muerte de Revueltas en donde Copland compara a Chávez con Revueltas reiterando su aprecio por ambos músicos:

 

“Paradójico, pero cierto, es que a Chávez en su propio país se le suele reprochar no ser lo suficientemente mexicano. Esto comúnmente se dice a manera de contraste con la música de Silvestre Revueltas, cuyo reciente fallecimiento ha privado a la música mexicana de un compositor muy talentoso. Fue Chávez quien impulsó a su colega Revueltas a componer sus primeras obras orquestales”, escribió Copland.

 

Más adelante, agregó el músico estadunidense que muchos se muestran “ansiosos” por comprobar que la espontaneidad natural de Revueltas, convirtió a la música de Chávez en fría y cerebral.

 

“Sin embargo, no encuentro la necesidad de elegir. No se trata de una cuestión de Chávez y Revueltas, como en otro tiempo se pensó entre Wagner o Brahms. Podemos tener a los dos compositores y su música precisamente por el valor de cada una”, escribe.