«Defendemos el arte como algo clave para las generaciones venideras, ya que es lo que nos permite reflexionar sobre otros futuros posibles. Nos ofrece la capacidad de pensar en soluciones no convencionales». Así resume Sabrina Amrani, presidenta de la asociación de galerías madrileñas ArteMadrid, el cometido de Apertura Madrid Gallery Weekend, que desde hoy hasta el domingo 16 ofrece una completa panorámica del arte contemporáneo, tanto español como internacional.

 

En su novena edición, esta muestra que marca el inicio de la temporada sigue creciendo en paralelo a la llegada de especialistas, mecenas y galeristas a Madrid. «Entre las nuevas galerías que se han incorporado está la alemana Kauw, que abre sede en Madrid», señala Amrani. «Para mí es un indicador muy relevante de que esta ciudad ha crecido a nivel de escena artística y cultural dentro de Europa, se está convirtiendo en un sitio donde hay que estar y que tiene mucho que ofrecer».

 

Las cifras son elocuentes: son 50 galerías y más de 70 artistas los que participan en Apertura, que se amplía un día y propone el doble de rutas que el año pasado. Son los llamados ARCO Gallery Walks, visitas guiadas divididas por barrios que ejemplifican el despertar artístico de la ciudad.

 

La variedad marca la tónica, tanto en estilos como en disciplinas. Dibujo, pintura, fotografía, escultura, videoarte, artistas consagrados, jóvenes promesas, colectivos emergentes... La edición más internacional de Apertura incluye propuestas tan interesantes como las de Soledad Sevilla (Galería Marlborough), Antonio Rovaldi (The Goma) o José Dávila (Travesía 4).

 

Aunque lo realmente interesante es, según Amrani, dejarse llevar y descubrir así, sin prejuicios, esa obra capaz de cambiarnos la vida. A ello se suman los principales museos y centros de arte de la capital, como el Reina Sofía, el Thyssen o el Museo Lázaro Galdiano, que secundan la celebración de Apertura a través de visitas guiadas que permiten conocer más en profundidad sus fondos y colecciones.

"Acortar las distancias entre el arte y el público"

 

«Apertura no es una feria de arte», señala categórica. «Aunque necesitamos vender obras, porque somos empresas privadas, lo que proponemos es una experiencia, descubrir el universo de cada artista. Es una lectura distinta, un espacio en el que invitamos a los asistentes a reflexionar, a repensar el mundo».

 

Las galerías pretenden así acortar la distancia entre el arte y el público, que nadie tenga miedo a entrar en una galería. También, de paso, romper con los tabúes y clichés que se asocian con el arte contemporáneo. «Cuando alguien visita un museo o una galería no tiene que venir a buscar respuestas, más bien tratar de descubrir qué pregunta está planteando el artista».

 

«La creatividad requiere valentía», que decía Matisse, y eso es algo también aplicable al público que acude a museos y galerías: no hay que contentarse con la primera impresión, indagar en las sensaciones y las pistas ocultas en las fotografías cargadas de surrealismo de Chema Madoz (Galería Elvira Sastre), el expresionismo simbólico del italiano Lantomo (Bat Alberto Cornejo) o las escenas y entornos virtuales de Sergio Sotomayor (Blanca Soto Arte).

 

La idea es que este tipo de actividades sirvan también para animar a la gente a entrar en las galerías y despojar el arte de ese aire sacralizado de alta cultura sólo al alcance de unos pocos. «Entendemos que el arte es un derecho ciudadano. Estamos abiertos todo el año, la entrada es gratuita, y el público puede venir a ver y comprar arte cuando quiera. No son las cifras millonarias que se ven en la prensa y en las casas de subastas. Hay obras maravillosas por menos de mil euros». Y es que, aunque a veces no lo parezca, el valor del arte no es el del mercado.