Un programa variado que va desde sus sonatas para piano, sinfonías y la ópera Fidelio, que tendrá como soprano a María Katzarava. Especialmente se ejecutarán los 17 cuartetos, anuncia José Julio Díaz Infante

 

El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura celebra los 250 años del natalicio de Ludwig van Beethoven a través de un programa durante todo el año que abarca los diversos formatos de su proceso creativo. “Interpretaremos desde las sonatas de piano solo, hasta la única ópera que compuso, pasando por sus sinfonías, conciertos para piano, misas, obras corales y la música de cámara”, señaló José Julio Díaz Infante, coordinador nacional de Música y Ópera del INBA.

 

En conferencia de prensa, Laura Ramírez Rasgado, subdirectora general del instituto, puntualizó este programa se conformó a través de tres ejes fundamentales: la diversidad de los formatos creativos; las obras integrales de cuartetos para cuerdas y sonatas para violín y piano; y la interdisciplina en la que se incorpora la la danza contemporánea, así como las actividades académicas en las escuelas y centros de investigación.

 

Respecto a la música de cámara, añadió Díaz Infante, se programaron los 17 cuartetos de Beethoven, incluyendo La gran fuga op. 133, a cargo de los grupos: Latinoamericano, Arcano, Carlos Chávez y Croma.

 

“Estos cuartetos se tocan todo el tiempo en todos lados, pero no los 17 completos; lo  mismo pasa con sus 10 sonatas para violín y piano que interpretaremos con el maestro Adrián Justus y la concertista Guadalupe Parrondo”.

 

El programa inaugural de la Orquesta Sinfónica Nacional incluirá la Obertura Coriolano op.62 de Beethoven, así como la sinfonía n.6 op.68, Pastoral y  el concierto n. 4 de corno de Amadeus Mozart, unas influencias musicales más importantes para Beethoven en su época temprana.

 

Claudia Hinojosa, directora ejecutiva de la Orquesta Sinfónica Nacional,  destacó que en el primer semestre, la agrupación realizará cinco conciertos en los que se interpretarán la Obertura Leonora n.3 op.72, Egmont op.84, el concierto para piano y orquesta n.3 en do menor, op.37, y Missa Solemnis en re mayor, op.123, entre otros.

 

En su participación, Ludwing Carrasco, director artístico de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes, señaló que Beethoven no escribió ninguna obra para la instrumentación que tienen en la orquesta de cámara, no obstante presentarán sus obras a través de la visión de otros compositores.

 

“Vamos a tocar el cuarteto 95 n. 11 la versión de Gustav Mahler, así como el ciclo completo de los conciertos de piano de Vincent Langner, quien realizó versiones para orquestas de cuerda”

 

El Coro de Madrigalistas se unirá con “un repertorio poco usual y en colaboración con varias instituciones de Bellas Artes”, destacó Carlos Aransay, director del coro, quien para el primer concierto dirigirá a la OCBA para interpretar los conciertos Cantos de esperanza.

 

En este concierto se estrenará a nivel nacional la obra Cántico de la Pietà de Antón García Abril e incluirá la Misa en do mayor, op.86, el Canto Elegíaco en mi mayor, op 118  y el Coro de prisioneros de Fidelio, op.72 de Beethoven, así como el Canto en memoria de Benjamin Britten.

 

“La última temporada del 2020 haremos una concierto de cámara con coro y piano dirigida por el maestro Eduardo Díaz Cerón y, además, se celebrará el centenario del compositor Max Bruch en un concierto que se titulará Romanticismo Alemán en el que haremos tres primicias  de Beethoven en México”.

 

Alonso Escalante, director de la Compañía Nacional de Ópera, destacó que en la ópera Fidelio, que se presentará como cierre de temporada 2020, contará con la participación de la soprano y Premio Crónica, María Katzarava en el papel protagónico de Leonora.

 

Finalmente, Carlos Antonio Silva, director del Centro de Producción de Danza Contemporánea, anunció que participarán a través de una acción masiva de danza contemporánea abierta al público que tendrá lugar el 15 de febrero en la explana del Auditorio Nacional, en el que dos agrupaciones afroamericanas interpretarán batucada y cerrarán con la “Oda a la alegría”, de la Sinfonía n.9 en re menor, op.125.