Éstas son las muestras de arte más esperadas de los próximos meses en España, con gran protagonismo del impresionismo

 

En El otoño del patriarca, la novela de García Márquez, el viejo tren se ponía en marcha solo cuando caían las primeras hojas del año. Del mismo modo, la maquinaria de los museos y salas de exposiciones nacionales se comienza a recuperar del estrés turístico solo cuando el cambio de hora se hace ya efectivo. Después de un verano de cifras récord, con eventos continuados en el tiempo como los que adelantan el bicentenario del Museo del Prado, los responsables de las pinacotecas confían en que el global de visitantes supere con relativa holgura la barrera de los 12 millones que se registraron el año pasado.

Museo del Prado

 

La agenda de entretiempo del Prado seguirá marcada por la celebración de sus 200 años de historia, con una antología completa y consagrada a los grabados de Goya, que se inaugurará el 19 de noviembre coincidiendo con la fecha de fundación de la institución. Bajo el título Solo la voluntad me sobra, el museo dirigido por Miguel Falomir culminará, con la apertura al público de la muestra, una investigación de siete años sintetizada en el Catálogo razonado del pintor, que por primera vez reúne todos sus trabajos de dibujo.

 

Antes, a partir del 22 de octubre, la pinacoteca de titularidad pública seguirá con el empeño reivindicativo que marcó la agenda de la temporada anterior. Después de recuperar la figura de Bartolomé Bermejo, es el turno ahora de dos de las artistas más importantes de la pintura occidental y, sobre todo, dos pioneras del arte en femenino en la Edad Moderna: Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana serán las protagonistas de una exhibición doble que hará ahínco en su capacidad para "romper con los estereotipos que la sociedad asignaba a las mujeres en relación con la práctica artística y el arraigado escepticismo sobre las capacidades creativas y artísticas de la mujer", como explica el propio Prado. En una línea más contemporánea, la sala dedicará un espacio al dibujante El roto (Andrés Rábago García), desde el 26 de noviembre.

Museo Reina Sofía

 

Este museo apuesta por dar visibilidad al arte hecho por mujeres, pero con un matiz más político. Musas insumisas es el nombre de la muestra comisionada por Nataa Petrein-Bachelez y Giovanna Zapperi que intentará adentrarse en la idiosincrasia de Delphine Seyrig y los colectivos de vídeo feminista en la Francia setentera. A la sazón, la pequeña troupe inconformista que formaba junto a Chantal Akerman, Marguerite Duras o Ulrike Ottinger. La exposición pretende documentar la lucha por la emancipación de la actriz francesa, famosa por su Collette a las órdenes de Fred Zinnemann en Chacal (1973).

 

El Edificio Sabatini será también sede de una retrospectiva dedicada al pintor alemán Jörg Immendorff, uno de los narradores visuales más importantes de las consecuencias del muro y un colorista sin el que no se puede entender el ansia (o su ausencia) por la unificación germana. La muestra de Immendorff, amigo personal de Schröeder, se inaugura el 30 de octubre y se solapará con las que el Reina Sofía consagrará al estandarte del arte pobre Mario Merz y a Miguel Ángel Campano, el polímata recientemente fallecido cuya labor curatorial se lega en forma de un centenar de trabajos. Para el 22 de noviembre, de cara ya a la temporada invernal, la pinacoteca deja su exhibición sobre Celia Stojka.

Museo Thyssen

 

Uno de los platos fuertes de la temporada otoñal llegará el 15 de octubre al Museo Thyssen con Los impresionistas y la fotografía, una muestra comparativa que pretende recoger el éxito de la exposición dedicada al diseñador Cristóbal Balenciaga. Cuadros de Manet y Degas dialogarán con instantáneas de Le Gray, Cuvelier, Nadar o Disderi en una reflexión sobre lo post-industrial y la cesión del testigo hegemónico de la imagen. La institución dirigida por Tita Cervera abrirá previamente el curso, el 25 de septiembre, con Más que humanas, una sucesión de instalaciones de Dominique Gonzalez-Foerster y Tomás Saraceno, y cerrará el año, a partir del 28 de octubre, con un mini-espacio dedicado a la influencia de la Bauhaus en su colección propia.

La obra 'Composición VIII' de Wassily Kandinsky.

CaixaFórum

 

Generando cada vez más expectativas e interés en el público, con exposiciones que parten de la cultura popular e indagan en su raíz más académica, instituciones como el CaixaFórum y el Palacio de Gaviria han venido "robando" audiencia a las pinacotecas clásicas de Madrid. La primera, responsabilidad de la Fundación La Caixa, estrenará las hojas caídas con Objetos de deseo, una muestra que se inaugura el 20 de septiembre y que busca analizar el concepto del lujo en las culturas antiguas, desde Egipto hasta nuestros días, pasando por la civilización romana.

Fundación Mapfre

 

En su sala de exposiciones en Madrid la fundación presenta por primera vez en nuestro país la obra del pintor Giovanni Boldini, el más importante y prolífico de los artistas italianos. La muestra Boldini y la pintura española a finales del siglo XIX. El espíritu de una época se inaugura el próximo 19 de septiembre. Comisariada por Francesca Dini y Leyre Bozal Chamorro reúne, además, piezas de algunos de los pintores españoles que se encontraban en la capital francesa durante el mismo período, y que mantienen a través de su obra, un diálogo con la pintura de Boldini.

Palacio de Gaviria

 

Con sede en la céntrica Calle del Arenal, dedicará su espacio mono-expositivo a la familia Brueghel en su totalidad. Destacando la producción de los dos Peter, el joven y el viejo. El Palacio de Gaviria acogerá las Maravillas del arte flamenco de hasta 8 miembros de la familia desde el 2 de octubre.

'Pueblo detrás de los árboles (Marines)' de Paul Cézanne.

Museo Guggenheim

 

Uno de los centros neurálgicos del arte moderno europeo, el Museo Guggenheim de Bilbao seguirá impulsando la vida cultural septentrional. El edificio diseñado por Frank Gehry acogerá una de las exposiciones más esperadas de la estación, con la exhibición de varias obras prestadas por la célebre Kunsthalle de Bremen. Obras de Delacroix, Beckmann, Picasso o Friedrich iluminarán las galerías junto a la ría de Nervión, teniendo como leit-motiv la celebración misma del expresionismo alemán. La muestra, que se inaugurará el 25 de octubre, será la última "grande" del año en Euskadi y llegará precedida por sendas dedicadas a Jesús Rafael Soto y al costumbrismo estoico de las fotos de Thomas Struth.

Centro Botín de Santander

 

La Fundación Botín, que celebrará en el centro diseñado por Renzo Piano sus 25 años de itinerarios (su programa de mecenazgo artístico), se prepara para el plato fuerte de su final de año: el albanés Anri Sala será el protagonista unívoco de una retrospectiva sobre su trabajo paramusical e incluso dirigirá uno de los talleres de artes plásticas de la Fundación. Además de las iniciativas puramente disciplinarias, el Paseo de Pereda será testigo del encuentro Arte/Emociones/Creatividad, en el que del 9 al 11 de octubre artistas, expertos y ponentes debatirán sobre los límites del desarrollo creativo.

Exposiciones en Barcelona

 

Más allá de los titanes del norte y de la capital, que se sabe atractiva con la bajada de las temperaturas, entre las exposiciones con sede en Barcelona cabe destacar la que lleva por nombre ¿Arte sonoro? y que acoge la Fundació Joan Miró. A través de un análisis de la desacralización del arte en el S.XIX, la muestra pretende plantear cuestiones sobre la propia admisibilidad de los formatos de audio y su transgresión para con el arte moderno. La exposición, que se inaugura el 26 de octubre, es un complemento casi perfecto a las dedicadas a la minimalista Charlotte Posenenske en el MACBA y la que seguirá buena parte del otoño en el MNAC (Museu Nacional D'Art de Catalunya), consagrada al fotógrafo Oriol Maspons.

IVAM de Valencia y Museo Picasso de Málaga

 

El repaso a las exposiciones más interesantes del otoño no estaría completo sin visitas obligadas como las del IVAM de Valencia, que dedicará un monográfico a Jean Dubuffet, y el Museo Picasso de Málaga, que recogerá el guante de la vigente exposición de Alexander Calder en Santander y lo pondrá en relación al malagueño universal.