El Museo del Prado se ha alzado este martes con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. La ejemplaridad de su contribución al "desarrollo humanístico de la sociedad pasada, presente y futura" ha sido destacada por el jurado que este mediodía ha hecho público su fallo desde el Hotel de La Reconquista de Oviedo.

 

El jurado, presidido por el filólogo Víctor García de la Concha, ha reconocido también al Prado como "símbolo de nuestra herencia cultural común" y la "labor de conservación y divulgación" que ha hecho de "uno de los más ricos patrimonios artísticos del mundo", que cada año es visitado por unos tres millones de personas.

 

La pinacoteca española está celebrando precisamente este año su 200 aniversario, en cuyo marco inauguró hace unas semanas una exposición especial de obras de Alberto Giacometti, uno de los artistas más influyentes del siglo XX, en diálogo con las obras maestras de Velázquez o Goya.

 

Miguel Falomir, actual director del museo, ha afirmado que el galardón es "un magnífico regalo de cumpleaños" en su bicentenario. Podría ser considerado

 

"un regalo para todos los españoles" al ser este organismo "la principal institución cultural española", según informa Efe.

 

El Museo del Prado, junto con la lengua, es el faro y el mejor embajador de la cultura española. Este galardón, al que optaban 29 candidaturas de 14 nacionalidades distintas, es el segundo en fallarse de los ocho premios que anualmente concede la Fundación Princesa de Asturias, que este año cumplen su XXXIX edición.

 

El edificio de los Jerónimos ha albergado hasta hace muy pocas fechas la exposición Museo del Prado, 1819-2019. Un lugar de memoria, que dividida en ocho secciones mostraba la relación de la institución madrileña y la política patrimonial, el Prado y los artistas, así como con sus colecciones. En total, 168 obras (134 de las colecciones del museo y 34 préstamos nacionales o internacionales).

 

Algunos de los proyectos que tiene previstos el Museo dirigido por Miguel Falomir para este 2019 son las exposiciones Fra Angélico y los inicios del Renacimiento en Florencia (a partir del 28 de mayo), Velázquez, Rembrandt, Vermeer. Miradas afines (desde el 25 de junio) y El maestro de papel. Cartillas españolas para aprender a dibujar de los siglos XVII y XVIII (desde el próximo 15 de octubre).

 

El Museo del Prado fue diseñado en 1785 y desde entonces sus ampliaciones han sido constantes. La idea inicial partió de Juan de Villanueva, que recibió del conde de Floridablanca el encargo de construir un Museo de Historia Natural y Academia de Ciencias conectado al Jardín Botánico y que habría de situarse en uno de los mejores enclaves de la capital del Reino, el Paseo del Prado.

 

La reforma de Rafael Moneo supuso conectar el edificio central, el de Villanueva y el claustro de los Jerónimos mediante una pieza subterránea de la que sólo emerge un jardín de bojes y un prisma de ladrillo rojo. Se terminó en 2007.

 

Ahora queda pendiente que se lleve a cabo el proyecto, que ganaron tras un concurso internacional, Norman Foster y Carlos Rubio con el Salón de Reinos como objetivo. El coste previsto es de 40 millones de euros y con él la pinacoteca ganará 2.500 metros cuadrados. Así, el Museo del Prado sigue reinventándose.

 

Las meninas de Velázquez, El jardín de las delicias de El Bosco, El fusilamiento del 3 de mayo o La maja desnuda de Goya, El caballero de la mano en el pecho de El Greco, Carlos V en la batalla de Mühlberg de Tiziano, El tránsito de la Virgen, de Mantegna, el Autorretrato de Durero, el Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga de Gisbert, y Las tres gracias de Rubens son sólo algunas de las joyas de la pinacoteca.

 

"El Prado es uno de los lugares donde puedes comprender qué es Europa Occidental, es uno de los mayores argumentos de Europa. Está absolutamente claro", afirma precisamente hoy en EL MUNDO el británico Neil MacGregor, ex director de la National Gallery y del British Museum. "Es imposible caminar por el Prado y no sentir que eres parte de una tradición que está muy por encima de una nación, y no creo que en general usemos nuestras colecciones públicas de ese modo. Los museos son lugares donde puedes ver en un momento cómo son nuestras sociedades, y esa experiencia nos permite recordar que nuestras historias son complicadas, y que no existe la cultura nacional, no existe, que toda cultura es intercambio, amplitud de miras y compartir, y que Velázquez no puede explicarse sin Tiziano o Rubens", sentencia MacGregor.

 

El Museo del Prado se inauguró el 19 de noviembre de 1819 como Real Museo de Pinturas y Esculturas para albergar obras procedentes de las colecciones reales, que habían comenzado a tomar forma en el siglo XVI con Carlos I y que fueron enriquecidas por los monarcas que lo sucedieron.

 

La pinacoteca tiene una colección de cerca de 8.000 pinturas, de las que 1.700 están expuestas en el Edificio de Villanueva y más de 3.200 se distribuyen entre 225 instituciones culturales de toda España. Por sus salas pasan anualmente cerca de tres millones de visitantes.