Actualmente, es más común que las mujeres posterguen la maternidad. Una gran opción para poder elegir en qué momento convertirse en madre es la vitrificación de óvulos.

 

Esta técnica de reproducción asistida le da a las mujeres más tiempo para embarazarse en el tiempo que ellas prefieran pero, a la vez, existe una desinformación alrededor de este procedimiento que podrá aclarar con este artículo.

 

¿En qué consiste la vitrificación de óvulos?

Este procedimiento también es conocido como congelación de óvulos. Desarrollado por la reproducción asistida, es un método en el cual se obtienen los óvulos de la mujer mediante un procedimiento de extracción y después se llevan a un laboratorio para ser vitrificados.

 

Dicho proceso de congelamiento se hace con la ayuda del nitrógeno líquido y se preservan a una temperatura aproximada de -196ºC.

 

Con esta técnica, los médicos se aseguran que la calidad de los ovocitos no se pierda para que, cuando la mujer decida embarazarse estos sean útiles.

 

El objetivo de la vitrificación es preservar por el mayor tiempo posible la fertilidad de la paciente y poder usarlos para los ciclos de Fertilización In Vitro.

 

¿Cómo se extraen los óvulos?

Para extraer los óvulos, la paciente se debe someter primero a un proceso de estimulación ovárica. Esto se realiza mediante la aplicación de hormonas, que tienen como objetivo producir más óvulos de lo que normalmente se produce en el mes.

 

A medida que los folículos se desarrollan, el médico será el encargado de monitorear la respuesta del cuerpo hacia la medicación por medio de un ultrasonido ginecológico y medición de niveles hormonales.

 

Posteriormente, la paciente acudirá al médico para una pequeña intervención, conocida como punción, donde se extraerán los óvulos. Esta requerirá de sedación para no causar dolor o molestia, pero no es una cirugía ni una intervención que requiera que se quede internada.

 

Una vez que los óvulos han sido extraídos, estos serán llevados al laboratorio para congelarlos y almacenarlos.

 

Riesgos y complicaciones

Después de haber pasado por el procedimiento de extracción de los óvulos, también conocido como punción, la paciente puede experimentar algunas de las siguientes complicaciones:

 

Cólicos

Piquetes en la zona

Dificultad para orinar

Sangrado vaginal

Fiebre

 

Si este procedimiento te suena atractivo, puedes consultar con tu ginecólogo la manera en que lo puedas llevar a cabo. Se recomienda especialmente para aquellas pacientes que tienen menos de 35 años de edad y que todavía no desean embarazarse, pero buscan preservar su fertilidad para años futuros.

 

Además, se aconseja en las pacientes que estén tomando radioterapia, quimioterapia o tengan cáncer, ya que estos tratamientos y enfermedades pueden afectar la reserva de folículos.

 

Es importante que el doctor conozca tu caso a profundidad y le presentes tu historial médico para que así te pueda dar la mejor recomendación.

 

Artículo verificado por el Dr. Francisco Javier Hernández Malerva, ginecólogo obstetra, en colaboración con Doctoranytime.