Recordemos que, todo empresario debe cumplir con las obligaciones que las múltiples leyes locales, estatales y federales le impone; entre las diversas obligaciones que tiene a cargo el empresario son en materia tributaria, y ante su incumplimiento las autoridades fiscales podrán imponer diversas sanciones, entre ellas, la clausura de su establecimiento.

 

De presentarse dicha clausura, el contribuyente, podría afectar a terceras personas relacionadas a él, ya sean sus trabajadores, clientes y proveedores, de lo cual puede ocasionarle gran pérdida a su patrimonio,  e incluso poner fin a su negocio si no toma las medidas preventivas correctas.

 

Quizá se pregunte, ¿cómo podría ser el fin de mi actividad economica ante una cluasura por parte del SAT?, pues bien, la clausura fiscal no es la primera sanción que efecturá la autoridad ante el incumplimiento de una obligación, a diferencia de las demás autoridades, el SAT sanciona con la suspensión cuando el contribuyente es reincidente ante el incumplimiento de sus obligaciones.

 

Por lo cual, cuando el SAT efectua una visita de verificación, emitirá previamente diversas sanciones economicas que, dependiendo de la actividad y del incumplimiento detectado por parte de la autoridad fiscal, podrían imponer cuantiosas multas. Posteriormente, el SAT volverá a efectuar diversas visitas para verificar que el empresario ha acatado las sanciones y dado cumplimiento a sus obligaciones.

 

En caso de que las autoridades tributarias detecte nuevamente el incumplimiento a las obligaciones fiscales, volverá a sancionar economicamente, en este caso impodrá las multas más cuantiosas y, procederá con la clausura del establecimiento hasta por 15 días.

 

Sí además le sumanmos que, si el contribuyente tiene trabajadores, este deberá pagarles como si continuase laborando durante el tiempo que dure la suspensión, de lo contrario las autoridades laborales y de seguridad social lo sancionarán, pues estaran atentas ante la clausura, porque el SAT ya les habrá informado dicha sanción.

 

Y podría emperorar la situación, pues durante la clausura, el empresario podría incumplir ante sus clientes y proveedores, por lo que dependiendo de su actividad economica y de los acuerdos comerciales pactados, podrá ser sancionado con las penas convenciones que haya establecido ante la falta de cumplimiento.

 

Si bien, no sabemos con exactitud cuándo las autoridades tributarias acudirán a su negocio para verificar el correcto cumplimiento de sus obligaciones fiscales, si debemos conocer cuáles son los motivos que tendría el SAT para imponer sanciones tanto económicas como el de la suspensión de actividades de su establecimiento.

 

Por tanto, todo contribuyente que enajene bienes o preste servicios, debe conocer que el SAT podrá clausurar su establecimiento, hasta por 15 días, cuando sean reincidentes ante el incumplimiento de las siguientes obligaciones fiscales:

 

        Por no expedir, no entregar, no poner a disposición  de sus clientes, los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet, así como, no proporcionar el archivo electrónico de este, o en su caso, expedirlos sin que cumplan los requisitos legales.

 

        Por expedir el CFDI asentando la clave del Registro Federal de Contribuyentes de persona distinta a la que adquiere el bien o servicio o a la que contrate el uso o goce temporal de bienes.

 

        Para los contribuyentes que enajenen gasolina, diesel, gas natural para combustión automotriz o gas licuado de petróleo para combustión automotriz, en establecimientos abiertos al público en general, que no cuenten con los equipos y programas informáticos para llevar los controles volumétricos, o que estos no hayan sido autorizados por el SAT.

 

        Para los contribuyentes que fabriquen, enajenen o posean bebidas alcohólicas y no tengan los marbetes o precintos adheridos a los envases, o que dichos marbetes o precintos sean falsos o alterados, o en definitiva que no cuenten con marbetes o precintos o que no puedan demostrar que fueron adquiridos de manera legal, así como no destruir los envases vacíos que contenían bebidas alcohólicas cuando se esté obligado a ello.

 

Como puede observaser, el empresario cuenta con dos acciones, la primera es cumplir correctamente con sus obligaciones y la segunda, coregir su incumplimiento antes de que las autoridades fiscales lo detecte.

 

CONSEJOS:

 

        Expide los CDFI cuando legalmente proceda y proporciónalos a sus clientes, aunque estos últimos no lo soliciten.

 

        Verifica que los CDFI cumplan con todos los requisitos fiscales vigentes al momento de su expedición. 

 

        En caso de alguna verificación, proporciona toda la información y documentación que te solicite la autoridad tributaria, en la que se contemple que cumple correctamente con sus obligaciones fiscales.

 

Sí tiene alguna duda o comentario sobre este tema o los anteriores, no dude en contactarme por correo electrónico a miguel.flores@migmar.mx o vía de Twitter, en @miguel_angel_fp.

 

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