En junio próximo habrán de celebrarse cuatro procesos electorales estatales. Los ciudadanos de Coahuila y Nayarit habrán de elegir, además del titular del Poder Ejecutivo local, votarán por diputados y presidentes municipales.

 

En el Estado de México los electores votarán para elegir solo a la gobernadora o gobernador. Y los veracruzanos en edad de votar e inscritos en el padrón electoral, sufragarán para elegir a 212 presidentes municipales.

 

En Coahuila los partidos políticos habrían propuesto a estas fechas a candidatas y/o candidatos para 38 ayuntamientos, 16 diputaciones de mayoría y nueve de representación proporcional. En el caso de la gubernatura hay seis candidatos y solo una candidata.

 

En el caso de Nayarit, están en la pelea electoral 18 diputaciones de mayoría y 12 de representación proporcional y 20 ayuntamientos. En la pugna por la titularidad del Ejecutivo local hay siete candidatos, cuatro con el respaldo partidista y tres independientes. Todos ellos varones.

 

En el Estado de México no solo está en pugna la gubernatura, en gran medida está en juego el escenario así como los candidatos o candidatas para la elección presidencial de 2018. Y no es para menos. El padrón electoral de la entidad es el más grande del país con al menos 11 millones 636 mil personas en edad de votar y cada año en promedio se suman 76 mil nuevos votantes, mientras que alrededor de 3 mil son los que fallecen y, se supone, deben salir del padrón.

 

Para conquistar el voto de los más de 11 millones de electores, los partidos políticos proponen a cinco candidatos, dos de ellas mujeres. En tanto al amparo de la figura de independientes una mujer y un hombre se suman a la conquista del sufragio de los mexiquenses.

 

La campaña electoral en Veracruz inicia en mayo próximo pues se eligen 212 ayuntamientos y los partidos habrán de proponer a sus candidatas y candidatos.

 

Ahora bien, de los 21 aspirantes a gobernar las tres entidades solo cuatro son mujeres. Es decir, apenas el 19 por ciento. En el Estado de México son tres las que aspiran al cargo y es ahí donde existen, según los sondeos, mayores posibilidades de que una de ellas sea la próxima gobernadora.

 

En este sentido, si bien es cierto que la legislación federal dispone que en el ámbito legislativo los partidos deben postular de forma igualitaria a mujeres y hombres, lo cual ha representado un avance para evitar la discriminación a la mujer, también es cierto que aún existe renuencia partidaria a que sea una fémina la aspirante a gobernar un estado o el país. Y no se diga de los electores a la hora de sufragar.

 

Desde que en este país en 1953 se le reconoció el derecho a la mujer a votar y ser votada pasaron ¡26 años! para que por primera vez hubiera una gobernadora, Griselda Álvarez. La maestra jalisciense gobernó Colima del 1 de noviembre de 1979 al 31 de octubre de 1985.

 

Entre 1953 y 2014 en “más de 300 elecciones a gobiernos estatales y con más de mil 500 candidaturas, solo en 86 ocasiones algún partido ha postulado a una mujer y solamente en cuatro de esas 250 elecciones han ganado una gubernatura. Para presidente, solo hemos visto cinco candidatas”.

 

Luego de que en 1979 ganara Griselda Álvarez en Colima, pasaron ocho años cuando Beatriz Paredes se alzó con el triunfo en Tlaxcala. ¡17 años! más tarde, Amalia García, ganó en Zacatecas en 2004. En 2007 en Yucatán gana Ivonne Ortega. Y otros nueve años más, en 2016, Claudia Pavlovich se convirtió en la titular del Poder Ejecutivo de Sonora. De hecho es la única mujer que actualmente gobierna un estado en este país.

 

Tanto Dulce María Sauri en Yucatán y Rosario Robles en el otrora Distrito Federal, fueron gobernadoras en forma interina.

 

Ojala no tenga que pasar un lustro, una década o un siglo para que en México tengamos otra gobernadora más, ojalá que en este proceso electoral, ya sea en el Estado de México o en Coahuila, los ciudadanos opten por votar mayoritariamente por una mujer. Y que en el proceso de 2018 los partidos inclinen la balanza y postulen a más mujeres a las gubernaturas y a la presidencia de este país.

 

Está demostrado que las mujeres somos tan capaces que los hombres para llevar las riendas de un municipio, de un estado, y por qué no, del país. Todo está en que coadyuvemos, nosotras las mujeres, para crear las condiciones necesarias para que se amplíen las oportunidades de competir en igualdad de circunstancias por un puesto de elección popular.

 

No olviden que: “Cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa estará más cerca de entender los problemas de llevar un país”. Margaret Thatcher.

 

 

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