No es un secreto la clave de este juego radica en el gol, materia prima fundamental para alcanzar los triunfos buscados. Eso, en América parece haber dejado de existir en el Apertura 2017 y la factura la pagó anoche en la derrota por 0-1 ante Tigres que los tiene con un pie fuera de la Ligulla.

 

 

 

Los felinos dominaron a placer los tiempos del partido y se llevaron la victoria, aunque eso sí, con mucha polémica debido a que el gol vino en un penalti mal señalado por Oscar Macías. En todo caso, los norteños hicieron gala de su poderío y están a 90 minutos de su tercer final consecutiva.

 

Lo de las Águilas parece una misión imposible en San Nicolás. Requieren ganar e ir a buscar los goles que extraviaron en la casa de uno de los favoritos al título de la Liga MX.

 

EL JUEGO

 

Con la etiqueta de favorito. Así es como Tigres se plantó en la cancha del estadio Azteca para enfrentar a un América que durante la previa aseguró que no ser señalado como superior no le afectaba y buscarían demostrar que tienen los argumentos como para ser finalistas.

 

La entrada en el estadio Azteca dejó mucho que desear, pero los asistentes pudieron presenciar de inicio, la superioridad de los felinos, quienes pese a ser visitantes, propiciaron que el juego se desarrollara al ritmo que ellos quisieron.

 

 

Las Águilas intentaron romper esa sequía goleadora, misma que resaltó en su serie anterior, aunque esta vez la misión sería más complicada porque no es tarea fácil abrir la defensiva de la U de Nuevo León, siempre bien ordenada y sin regalar nada.

 

Con el correr de los minutos, Tigres comenzó a crear las oportunidades de mayor peligro. Primero fue Vargas, quien logró moverse de forma inteligente para entrar al área con ventaja y definir cruzado ante un Marchesín que apenas alcanzó a arañar el esférico para mandarlo por un costado. Se salvaban los cremas.

 

 

Los de casa intentaron responder mediante un centro en un tiro libre en donde Uribe alcanzó a conectar con la cabeza, pero su intento se fue por encima, sin mayores contratiempos para Guzmán.

 

La partida táctica comenzó a ganarla Ferretti con el transcurso de los minutos. Sus dirigidos siempre tenían superioridad numérica en las distintas zonas del campo y conforme pisaban el acelerador, la sensación de que el gol caería pronto se acrecentaba.

 

Enner Valencia fue un dolor de cabeza para zagueros como Vargas y Valdez; al primero le tiró un recorte que le quebró la cintura dentro del área, pero cuando definió con potencia, la de gajos solamente besó la red por afuera.

 

 

Gignac intentó lo propio con tiros de media distancia, pero la defensa logró desviar a tiro de esquina en un par de ocasiones, todo esto sin respuesta de un América errático, sin profundidad ni imaginación para nivelar las acciones, al menos durante la primera parte.

 

Tan pronto se puso en marcha el complemento, y sin dar mucho respiro, la polémica llegó a Santa Úrsula cuando Oscar Macías marco penalti a favor de Tigres luego de que en una barrida, la pelota le pegara en la mano a Bruno Valdez y le rebotara en la mano, lo que llevó al colegiado a marcar hacía el manchón, en donde Juninho, con toda tranquilidad, engañó a “Marche” para poner justicia en el marcador por lo visto previamente.

 

Con la desventaja, América adelantó líneas, pero lejos de encontrar opciones, estuvo cerca de recibir el segundo con los espacios que empezó a dejar. Gignac dio el primer aviso con un movimiento al espacio en donde no alcanzó a conectar con la cabeza; después Vargas fue quien encontró una avenida por el centro y cuando se disponía a liquidar, Edson Álvarez lo cerró con una barrida.

 

 

De manera increíble, el equipo de la UANL perdonó lo que pudo ser el segundo golpe en un desborde a toda velocidad de Valencia, en donde llegó al fondo y buscó servir para Vargas, quien solamente tenía que ponerle el pie para mandarla a guardar, pero no contaba con la zaga milloneta, que como pudo se revolvió para mandar a tiro de esquina.

 

Miguel Herrera volteó a su banca y mandó lo que creía que podía inyectarle sangre a su frío ataque. Ibarra, Lainez y Díaz fueron los elegidos para intentar romper con esa sequía goleadora que persigue a los de Coapa, pero no fueron solución a la malaria que tiene con un pie fuera de la liguilla a los amarillos.

 

La más clara vino por parte de los mediocampistas, esos a los que el “Piojo” señaló como los mejores de la Liga. Ibarra centró a segundo poste y Mateus intentó una chilena que se quedó a nada de entrar a segundo palo ante la mirada expectante de Nahuel Guzmán, que hasta ese momento había tenido una noche muy tranquila.

 

Con el marcador a su favor y la serie totalmente inclinada de su lado, “Tuca” hizo os ajustes necesarios para sobrellevar el resto del juego. En ningún momento la ventaja estuvo comprometida y se llevaron a casa el botín completo. Ahora solamente basta dar la puntilla a un América que necesita goles para revertir esto, goles que desde hace mucho no saben cómo encontrar.


                                                                              

                                         

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