A unos cuantos metros de distancia del hotel de concentración, finalmente la Selección Mexicana entrenó en suelo ruso.

 

 

 

En una práctica vespertina (17 horas ) en tiempo de Rusia (10 hrs tiempo de México), Juan Carlos Osorio y los suyos dejaron atrás el cansancio de lo que representó el viaje desde nuestro país y la escala de un día en Ámsterdam, para finalmente alistarse de cara al juego frente a Portugal en el comienzo de la Copa Confederaciones.

 

Ya descansados, los elementos lucieron con una mejor cara y armonía.  Todos se desplazaron a unos cuantos metros al lugar de entrenamiento: El estadio Central, la vieja casa del club de la ciudad, Rubin Kazán.

 

Más comodidad no pudieron tener, ya que su hotel está prácticamente a una calle del antiguo estadio en donde practicaron por espacio de casi una hora y media, pero aún así subieron al autobús.

  

En la práctica se pudo observar sin problema alguno a Miguel Layún, Jürgen Damm y Andrés Guardado, quienes llegaban a Rusia con algunas molestias, pero entrenaron al parejo y sin problema alguno, por lo que verían un lugar en la alineación estelar frente a los lusitanos.

 

En busca de adaptarse lo más pronto posible, Osorio trabaja en el jet lag, el cambio del huso horario y de estar más adecuados a lo que es Rusia, por lo que el estratega quiere que todo esté al cien, como por ejemplo que la cancha se encuentre bien regada.

 

Así el Tricolor pasó lista de asistencia en el torneo de la FIFA con el primer entrenamiento oficial, todo esto bajo la mirada del increíble Kremlin de Kazán.


           

 

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